Desmitificando
(1ª parte)
Desmitificar no es de sabios pero va muy bien para nuestra salud mental
e intelectual. ¿Hacemos un ejercicio en dos partes?
Por
Núria Almiron
Desde que tuve entre mis manos el primer Mac que tuve la suerte de utilizar,
un fantástico SE del que no me pienso deshacer en mi vida este
agosto hace justamente nueve años, he tenido ocasión de
dar toda suerte de explicaciones sobre por qué considero que
el Mac es el mejor ordenador personal que existe. Primero a mis compañeros
de facultad, después a mis amigos, a mis compañeros laborales
diversos y, finalmente, a un público más amplio desde
que empecé a escribir artículos hace unos cuantos años.
Recuerdo perfectamente la cara de asombro que mis compañeros
de facultad ponían al principio de carrera ante mis presentaciones
y trabajos (que, por cierto, ahora encuentro de un diseño pésimo
y simple cuando los reviso). Qué podía decirles yo a esos
chicos que, con ojos como platos ante mis gráficos de colores
y mis textos con múltiples tamaños y tipos de letra mezclados
con esquemas e ilustraciones, me preguntaban cómo conseguía
hacer todo aquello (que, repito, ¡no era nada del otro mundo!).
Qué podía hacer sino decirles que se compraran un Mac.
Yo no atinaba a comprender porque encontraban tan baratos a sus ordenadores
con los que eran incapaces de hacer nada mínimamente presentable.
En el fondo, sus PCs no eran más que máquinas de escribir
carísimas. De aquellos años me consta que más de
uno acabó comprándose un Mac pero la mayoría siguieron
insistiendo en que pagar menos, en este caso, no era pagar doble (o
triple o cuadruple).
Esta situación se me ha repetido allí donde he ido, trabajando
en la universidad, en la administración pública e incluso
en la misma redacción de esta revista. La gente sigue insistiendo
en que, si lo hace la mayoría, debe ser que está bien.
Curiosa deducción ésta porque si la aplicáramos
a según que cosas nadie pondría en duda, por ejemplo,
que fumar no fuera bueno (¡no hace muchos años los fumadores
eran mayoría!).
Mitifica
que algo queda...
Pero lo peor de
todo son los mitos. Últimamente, con Windows 95 y los problemas
que ha tenido Apple parece como si todos los antiguos mitos se hubieran
reactivado. Conozca bastante gente que ha decidido comprarse un ordenador
por el tema de Internet. Entre este grupo de personas podríamos
decir que hay dos tipos de comportamiento: los que tienen muy claro
que quieren comprarse un Mac y los que no tienen nada claro qué
comprarse o tanto les da. Estos últimos siempre tienden a hacer
lo que hace la mayoría, es como en política, los indecisos
se decantan en unas elecciones mayoritariamente hacia el lado del ganador,
es decir, del que creen que votará la mayoría.
Entre todos estos indecisos los mitos pesan mucho. Es sorprendente que
así sea porque entre ellos hay personas inteligentes, personas
que destacan en su trabajo por su creatividad o por sus iniciativas
y que, sin embargo, no se dan cuenta de lo que se están perdiendo
sin un Mac. Si hacemos un repaso de todos estos mitos veremos que todos
y cada uno de ellos se desmoronan por si solos.
En este artículo y el del mes siguiente voy a intentar desmenuzar
algunas de las objeciones que he podido oír más comunmente
para no comprar un Mac. Me gustaría señalar antes, sin
embargo, que si bien es muy cierto que Apple se ganó a pulso
algunos de estos mitos, tanto los que enumero en este como en el artículo
del mes que viene ya son cosa del pasado (si es que alguna vez fueron
ciertos).
Mitos
varios en contra del Mac
Los argumentos más
habituales para no comprarse un Mac son que son más caros que
los PCs, que son ordenadores buenos sólo para el diseño
gráfico, que no hace falta comprarse un Mac porque con Windows
95 los PCs ya son como Macs, que son poco potentes, que no son compatibles,
que tienen poco software, pocas tiendas donde comprar, que no son ordenadores
serios, que ya no tiene sentido la rivalidad Mac/PC porque el futuro
tiende a homogeneizar plataformas y que Apple está a punto de
desaparecer. Para que no me caiga bronca por la excesiva extensión
de todo ello, lo que no quepa aquí seguirá el mes que
viene.
1.
Los Macs son más caros que los PCs.
¡Bien! ¡Todo
el mundo suspendido en matemáticas!. Hace diez años los
Macs eran más caros que cualquier otra máquina. Pero en
estos momentos los Macs no son más caros siempre y cuando comparemos
peras con peras y manzanas con manzanas. La gente abre el periódico
y ve esos anuncios de película: Pentium multimedia con Windows
95, SoundBlaster no sé qué y tarjeta de vídeo no
sé cuantos por 130.000 Ptas. Fantástico ¿se han
fijado en la marca? No, es un clónico ensamblado vete a saber
dónde y con piezas no quiere ni pensar de qué procedencia.
Lo que tiene sentido comparar es un Mac con un PC de marca. ¿Se
han fijado en los precios de un Péntium Hewlett Packard, IBM
o Toshiba? Ya no tienen nada que ver con los del clónico anterior.
También estos PCs de marca son caros si se comparan con los clónicos.
Por otro lado hay que tener muy en cuenta que comparar un Pentium con
un PowerMac siempre es algo injusto porque es como comparar una tecnología
que está en su senectud con una que está en su adolescencia
y, en muchos casos, el rendimiento de los PCs es inferior.
Sea como sea, no permita que ningún amigo le diga que un Mac
es caro porque ha visto uno de estos anuncios de clónicos en
los periódicos. ¿Y qué hay de malo en comprarse
un clónico de PC? Nada, pero no se sorprenda si al poco tiempo
de su uso empieza a fallarle el ratón, se hunde alguna que otra
tecla del teclado, algún cable se desmonta, etc.(aunque ya no
me atrevo a afirmar que esto siga siendo algo exclusivo de los PCs porque
últimamente Apple ha bajado bastante sus controles de calidad...)
Pero además, cuando comparen un Mac con un PC de marca, no se
olviden de añadirle al precio del PC todo lo que el Mac lleva
ya de serie: LocalTalk, Ethernet, SCSI, etc.
2.
Los Macs son sólo para el diseño gráfico.
El Mac fue el primer
ordenador personal con capacidades gráficas importantes. En España,
los primeros en utilizar Macs fueron los diseñadores gráficos
y la mala política de Apple especialmente por sus precios hizo
que se quedara en este nicho de mercado. El Mac es un ordenador potente
y versátil como lo demuestran la gran cantidad de aplicaciones
de todo tipo que tiene para él. Cuando alguien le diga que el
Mac sólo sirve para esto porque en este país los únicos
que tienen un Mac son los diseñadores gráficos háblele
de Francia o Inglaterra, por ejemplo, donde los Macs están en
las empresas, en la educación y en muchos otros sectores además
del gráfico.
3.
Para qué comprarse un Mac si Windows 95 es como un Mac.
Aunque últimamente,
cada vez hay más diseñadores gráficos que se apuntan
al carro Wintel porque afirman que los PCs son más potentes y
que con Windows 95 ya son como un Mac. Esta afirmación, que todos
hemos oído más de una vez, es de las que más me
sorprenden. De entrada porque Windows 95 no es en absoluto como un Mac,
es un sistema operativo con una interfaz gráfica más intuitiva
que la de Windows 3.1 y punto. Subyacente a él sigue existiendo
el DOS y eso un auténtico lastre. Cualquier usuario de Mac que
no sepa como funciona un PC puede comprobarlo por si mismo. Siéntese
ante Win95 e intente averiguar cuantas unidades externas tiene conectadas.
Curiosamente no están en el escritorio sino que hay que consultar
una ventana especial para averiguarlo pero, cuidado, puede que vea el
icono de alguna que ya no esté conectada y es que lo de actualizar
automáticamente las ventanas no les va mucho a los PCs. Por otro
lado, si lo que quieren es algo que se parezca a un Mac ¿por
qué no se dejan de monsergas y se compran un Mac?
4.
El Mac es poco potente.
Este es el mito
subyacente al anterior. No nos compramos un Mac porque queremos un interface
fácil e intuitivo en una máquina potente y el Mac no lo
es. Nada más falso. El primer Mac no lo era. Cierto. Pero los
Power Macs actuales dan mucho mejor rendimiento que la mayoría
de Pentiums y en algunos casos muy superior. Aquí hay que tener
en cuenta algunas cosillas.
Es cierto que ya hay Pentium a 200MHz pero difícilmente se puede
sacar todo el rendimiento a unas máquinas con configuraciones
de hardware tan diversas, y con tantos problemas de incompatibilidad,
y con aplicaciones que no son nativas Windows 95 (la mayoría).
Y como siempre, estamos hablando de una tecnología que está
en sus albores y de otra que está al final de su vida útil.
5.
El Mac es un ordenador para tontos, la gente seria utiliza PC.
Si, ya quedan pocos
que afirmen tamaña tontería, pero quedan. Desde la aparición
de Windows muchos usuarios del entorno PC cambiaron este discurso por
el de queremos máquinas intuitivas y fáciles de usar pero
baratas y asequibles a la plebe. Y aquí se quedaron. Pero en
la actualidad aún queda gente que se siente importante porque
es capaz de escribir interminables líneas de comandos en una
pantalla negra para conseguir conectar un ratón a un PC, por
ejemplo. Hace unos meses leía en una revista española
para Mac que obviamente no es ésta, algo sorprendente (muchos
lectores me lo han comentado). En concreto, un colaborador fijo de la
revista afirmaba en su artículo lo útiles
que son las lineas de comandos y los insustituibles que son ¡Horror!
Lo único para lo que son útiles e insustituibles, en mi
humilde opinión, es para hacerles sentir importantes ante el
resto de mortales que no entendemos ni jota de toda esa cristología
sin sentido que nos hace malgastar espacio en nuestro cerebro.
Seguirá el mes que viene.
Publicado en
MacFormat n¼ 16, agosto 1996