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Apple no puede quedarse atrás
La compañía de la manzana está a las puertas de un gran cambio

Por Núria Almiron


Sé que esta es una frase reiterativa en mis artículos: Apple no puede quedarse atrás. Pero creo que es importante repetirla y recordarla porque, realmente, una empresa como Apple, no puede quedarse atrás. Y no sólo por lo que significa para sus usuarios y sus productos sino por el efecto de empuje global que imprime en todo el mercado y en la industria. Es cierto, como he dicho muchas veces, que a Apple le hacen falta menos vendedores y más evangelistas y, al mismo tiempo y aunque pueda parecer una contradicción, que le falta olfato comercial. Pero a pesar de su pésimo marketing y de todos sus errores, todos aquellos que están bien informados de cómo funciona este sector, reconocen que Apple ha sido la abanderada de prácticamente todas las tecnologías que actualmente se están imponiendo en el ámbito de la informática personal.
Momentos como el actual son especialmente cruciales para empresas como Apple porque vuelven a tener en sus manos la posibilidad de conseguir que sus frutos en ventas y rendimientos económicos vayan a la par de sus grandes aportaciones tecnológicas. La transición a Power Mac, los primeros clónicos Mac del mercado, la revolución de Internet, la universalización de la multimedia y muchos otros temas convierten estos momentos en una especie de punto de inflexión para Apple a partir del cual la compañía de la manzana puede realmente aumentar su cuota de mercado notablemente y consolidarse como una auténtica alternativa al imperio Wintel o, por el contrario, como afirman las últimas predicciones de Dataquest, puede acabar perdiéndose, barrida por Windows 95, entre la multitud de pequeñas compañías que atestan el sector. Sea como sea, Apple dejará de ser como la hemos conocido hasta ahora.
En un intento de dibujar las pinceladas más importantes de este momento cambiante y crucial de nuestro querido Macintosh, ahí van algunas de las noticias más sabrosas de este verano:

1. Apple podría recuperar a uno de sus evangelistas más fervientes.
El restablecimiento de relaciones que corre el rumor de tener lugar entre Guy Kawasaki y Apple es una de las mejores noticias de este verano. ¿Que no sabe quién es Kawasaki? Bueno, Guy ha sido y es el evangelista del Mac por antonomasia. Formó parte de Apple durante sus primeros años de existencia como miembro del grupo de personas que se encargaban de conseguir una de las tareas más arduas de aquellos momentos: que se desarrollaran productos para el Mac. Guy ha sido, sin duda alguna, quien más y mejor ha representado el concepto de “evangelista del Macintosh”.
Su crítica aguda y mordaz nos ha venido deleitando desde siempre en diversas revistas del entorno del Mac y, tras abandonar Apple, se ha ido embarcando en diversos proyectos con mayor o menor éxito haciendo del evangelismo una práctica constante de su vida a todos los niveles. Bien, pues en un momento como este en que Apple está tan faltada de líderes y de evangelistas, han empezado a surgir rumores de que hay visos de que Guy Kawasaki vuelva a colaborar con Apple. Y esto para mi y, creo que para muchos más, es una gran noticia. Es cierto que a Guy muchos no le soportan por su contundencia, verbo prolífico donde los haya y por su proselitismo, pero junto con John Dvorak y Bob Le Vitus, entre otros, no cabe duda de que es uno de los pesos pesados del entorno del Mac y le iría muy bien a Apple para renovar energías.
Hay quien dice que Apple necesita un Bill Gates, alguien que sea capaz de atraer la atención de los medios de comunicación y que adore a la compañía por la que trabaja y los productos que venden. ¿Quién mejor que Guy para eso? (aunque en lo de adorar a Apple... ya veremos...) Ya veremos como acaba todo esto pero me gustaría sinceramente poder confirmar esta noticia en próximos artículos.

2. Los primeros clónicos demuestran que Apple lo tiene muy difícil en la batalla de precios que se avecina.
Los primeros clónicos que han salido al mercado han demostrado lo que nos temíamos: que Apple lo va a tener muy difícil para competir en precio con estas empresas. Está por ver cual será la reacción de Apple en los próximos meses pero es probable que con la licencia del Mac OS estemos a las puertas de contemplar un cambio transcendental en la historia de la compañía de la manzana.
Por ejemplo. Los primeros clónicos de Power Computing Corp. aparecidos en los Estados Unidos se están vendiendo entre de 30.000 y 150.000 Ptas. más baratos que los Power Macs con configuraciones similares (hay que tener en cuenta que Power Computing vende por correo, práctica muy común en los EE.UU. y se ahorra así unos costes claros que sí tiene Apple). Pero la diferencia no sólo es monetaria. Power Computing ha salido con modelos equipados con más memoria y discos duros de mayor capacidad que las configuraciones estándar de Apple y todos vienen con CD-ROM de cuadruple velocidad (aunque la tercera generación de Power Macs también). Power Computing sólo se enfrenta a un problema grave: el de disponibilidad de máquinas (los compradores están teniendo que esperar hasta dos semanas por su máquina). Hay quien afirma, especialmente entre las filas de Apple, que el precio no lo es todo. Qué la imagen de marca de Apple sigue valiendo mucho. Pero el precio, cuando la competencia es feroz, sí lo es todo. Especialmente a largo plazo. Sin embargo, vemos muy difícil que Apple pueda competir en precio con estos y los futuros clónicos que vayan apareciendo. Apple es una empresa innovadora. Me atrevo a decir que la más innovadora tecnológicamente del mercado de la informática personal. Esto, aunque muchas veces no lo tengamos en cuenta, tiene un coste elevadísimo, un coste que evidentemente no tienen los que se limitan a comprar una licencia e instalarla en una máquina. Si Apple quiere seguir marcando los pasos de la industria de la informática personal y seguir liderando las nuevas tecnologías como ha hecho hasta ahora, es evidente que no podrá competir con las mismas armas que los fabricantes de clónicos. Pero, sin duda alguna, Apple tiene otras bazas y tiene que hacer uso de ellas. Está por ver qué pasará pero, pase lo que pase, es muy posible que este sea el fin de Apple tal y como la conocemos ahora. Y en todo este maremoto de la llegada de los clónicos por fin se ha sabido la noticia: también IBM venderá máquinas con el Mac OS instalado. ¡Esto si que es una noticia!

3. Apple está a punto de volver a perder el tren del mercado con el retraso de Pippin.
¿Qué pasa con la plataforma multimedia de Apple? Pippin (la plataforma destinada a hacer llegar la multimedia de calidad a bajo precio para los mercados que no pueden o no quieren acceder a un ordenador más potente) fue anunciado en diciembre de 1994 para salir al mercado a finales de 1995 pero parece claro que Apple no conseguirá llegar a tiempo a estos plazos autoimpuestos. Si bien el hardware de Pippin parece estar a punto no ocurre lo mismo con el software que ha sufrido diversos bandazos. El más fuerte sin duda ha sido la perdida de cuatro de los cinco ingenieros clave que lo desarrollaban (dicen que por discrepar del calendario que se les había impuesto para modificar el Sistema 7.1.2., y por la suculenta oferta de Power Computing...) y que, según rumores, puede aplazar la salida de Pippin más allá de junio de 1996. Esto sería sin duda terrible para Apple porque daría ventaja a la nueva generación de consolas que aparecerán el próximo invierno de importantes empresas como Nintendo, Sega o Sony y que se convertirán en una dura competencia para la plataforma multimedia de Apple. Si bien se ha venido diciendo que Pippin tenderá a un mercado más amplio que el de los juegos, es aquí donde más ingresos y popularidad podría generar y donde más crudo lo tiene. Apple tiene que acortar plazos como sea y, sobre todo, dar a conocer al público más amplio posible, sus productos y posibilidades en el ámbito de la multimedia, y, especialmente en el ámbito de los juegos.

4. Apple apuesta fuerte por Internet.
Cuando Apple lanzó a finales de los 80 el protocolo TCP/IP para conectar el Mac a Internet proporcionó un estándar relativamente sólido para los desarrolladores de aplicaciones, estándar que no ha existido nunca en la plataforma Windows (o al menos no hasta la llegada de Winsock), pero lo que es más importante: se avanzó a todos en la incorporación al Mac de tecnología para el futuro. Sin embargo, y como casi siempre, Apple sacó muy poco provecho de todo ello y el MacTCP prácticamente no se ha popularizado fuera del entorno Macintosh (ahora ya va de serie en el Sistema 7.5). Tampoco parece que con eWorld Apple vaya a recuperar el camino perdido. Sin embargo algunas acciones recientes y otras de anunciadas parecen denotar que la compañía de la manzana tal vez se haya despertado aún a tiempo:

a) La oferta de servidores Web, los Apple Internet Servers que pretende revolucionar la publicación en Internet y extender el liderazgo de Apple en autoedición a la edición electrónica. Tiene buenas cartas para hacerlo, de esto no cabe duda.

b) La superesperada versión PPP de ARA (Apple Remote Access) y

c) El programa de navegación por Internet que Apple está preparando y que esperamos con desesperación los que navegamos a diario con Mosaic o Netscape y no estamos tan convencidos de estas aplicaciones. Cyberdog, como se llama provisionalmente el Net browser de Apple, debería estar ya en el mercado. Ahora es el momento y no cuando ya todo el mundo haya ya aterrizado en esta gran aldea que es Internet.

5. Copland es la gran oportunidad
Permítanme aquí sólo un pequeño apunte. La llegada de Copland va a formar sin duda parte de este gran cambio del que hablamos. En este sentido, Apple no puede competir en términos de marketing y publicidad con el lanzamiento de Windows 95. Tampoco tendría sentido que lo hiciera. Apple dedica la mayor parte de sus recursos a investigar e inventar, no a hacer publicidad. Tampoco tiene los recursos para iniciar una campaña de la envergadura de las de Microsoft o Intel. De hecho, no es que no tenga recursos, es que no los tiene para eso. De lo contrario, Apple no sería Apple. Pero los de Cupertino tienen que buscar alguna forma de dar a conocer masivamente la nueva versión de su sistema operativo cuando llegue el momento y no dejarse arrasar por la millonaria publicidad de la próxima versión de Windows. Si Apple pierde está batalla, lo tendrá muy difícil en el resto de campos. Por todo esto, y por lo mucho que queremos al Macintosh, Apple no puede quedarse atrás.


LOS CLONICOS MAC CREAN NUEVOS PUESTOS DE TRABAJO
El nuevo abanico de empresas que están empezando a fabricar clónicos de Mac han generado una demanda notable de ingenieros especialistas en dicha plataforma, por lo cual el mercado laboral parece estar bastante movido en este ámbito. Parece que a esto responde en buena parte la escapada de la plana mayor de ingenieros de Apple dedicados a Pippin (la oferta de Power Computing debía ser más que sustanciosa...)


Publicado en MacFormat n¼ 5, setiembre 1995