Por
reivindicar que no quede
Estar inundados de CD-ROMs divulgativos hechos en Mac
y publicados sólo para PC, cuando el coste de hacerlo multiplataforma
es prácticamente el mismo, es un escarnio
Por
Enric Herrera
Durante los
dos últimos años hemos ido recibiendo noticias descorazonadoras
respecto a la plataforma Macintosh: que si Yale recomendaba a sus alumnos
el uso del PC, que si la Nasa había decidido prescindir de todos
sus Macs, que si muchas empresas de software decidían abandonar
esta plataforma, etc. Pero con el tiempo estas previsiones afortunadamente
no se han convertido en realidad o, cuan menos, los que las habían
adoptado han tenido que dar marcha atrás. Y todo ello no ha sido
gracias al iMac, o a la bonanza económica de Apple, sino gracias
a las acciones de los usuarios de Macintosh en los Estados Unidos, que
recelosos de lo que tienen están dispuestos a reclamar, a reivindicar,
el derecho de escoger su plataforma y a exigir la imparcialidad de las
entidades, que por su idiosincrasia deberían mantener esta neutralidad.
Este sentimiento de protesta, de reivindicación de lo que consideramos
que es nuestro o nuestro derecho, no está todo lo arraigado que
debiera, quizás es que todavía tenemos demasiado complejo
de súbditos y no de ciudadanos. Si sólo hubiera una plataforma,
en un término no político esto se llamaría monopolio.
Monopolio como el que todavía ejerce Telefónica en algunas
áreas de servicios de telefonía, que desata odios y que
genera plataformas de usuarios para unir fuerzas. Lástima que
tanta reivindicación se acabe aquí, y es que todos queremos
mejores precios y servicios, eso sí, indiferentes ante la posibilidad
un hecho prácticamente de que sólo haya una
plataforma para los ordenadores personales, es decir, un monopolio de
sistema operativo.
Hace unas semanas aparecieron unos spots en televisión anunciando
una de estas enciclopedias coleccionables en CD-ROM que se entregan
con algún periódico del domingo, en concreto era la Aventura
de la Ciencia publicada por La Vanguardia. Me llamó la
atención porque las imágenes del anuncio mostraban el
contenido de algunas entregas y eran, claramente, ventanas de Macintosh,
y en mi inocencia pense, "lo publicarán en un CD-ROM híbrido",
es decir, un de estos CD-ROMs que sirven tanto para Mac como para PC.
Cuando compré el ejemplar pude comprobar que, desgraciadamente,
el CD-ROM era sólo para PC. Hurgando en su interior pude visualizar
el contenido de las películas y verificar que efectivamente había
sido creado con Macintosh, pero, ¿por qué sólo
lo publicaban para PC, si no es más costoso un CD-ROM híbrido
que uno sólo para una plataforma?. Era, pues, ¿un problema
de aversión hacia el Mac? ¿o simplemente ignorancia por
parte del responsable del proyecto que ni siquiera conocía de
la existencia de otras plataformas?, porque yo puedo entender que no
se quiera publicar para una plataforma minoritaria si ello encarece
el producto, pero si éste se realiza con Mac y sólo se
publica para PC es que algo falla, ya sea por activa o por pasiva se
está tomando partido, y creo que somos los usuarios, los lectores,
los clientes, los que podemos presionar para que esto no suceda, o al
menos para que se produzca con menos frecuencia, y conste que lo de
La Vanguardia es sólo una muestra de lo habitual.
Las empresas privadas están en su derecho de ofrecer, o no, sus
productos para el Mac.. Nosotros, por nuestra parte, y como clientes,
podemos evitar comprar los productos de empresas que "toman partido",
ya sea por acción o por omisión, o mejor aún, reivindicar,
y cada vez que compremos, por ejemplo, un dominical que incluye un CD-ROM
sólo para PC, le hacemos llegar una carta, o un eMail, al director
del periódico para que se entere de que éste producto
no llega a un grupo de sus lectores.
Lo que me parece más grave es que esta actitud no plural esté
asumida incluso por instituciones públicas y organismos oficiales.
Cuando se enseña el DOS, o Windows como EL sistema operativo,
se ignoran otras opciones y se favorece a una determinada empresa. Es
como si para escribir en la escuela nos obligaran a utilizar una determinada
marca de bolígrafos, o que para obtener el carnet de conducir
tuviéramos que practicar y examinarnos con una determinada marca
de coches, creo que a esto se le podría llamar proteccionismo.
Cuando en mayo Hacienda empiece a recordarnos la obligación de
hacer la declaración de la renta y nos ofrezcan el programa "Padre"
en versión DOS o Windows, deberíamos recordarle también
que el coste económico de publicar estos programas no sirve para
un grupo de sus contribuyentes. Si nos quejamos a quien corresponda
de que los CDs con textos legales y otras publicaciones oficiales o
relacionadas con entes públicos no sean multiplataforma, si,
en fin, somos una minoría más activa, quizás suceda
aquí como en Estados Unidos, y algunos organismos empiecen, al
fin, a dar marcha atrás en su actitud excluyente.
Publicado en
MacByte nž 6, marzo 1999