"Copias,
luego existes"
¿Es lícito en determinadas circunstancias
utilizar programas piratas?
Por
Enric Herrera
Durante los
catorce últimos meses he estado colaborando en un proyecto informático
encargado por una empresa que fabrica productos para el sector del diagnóstico
clínico. Este producto se comercializa con un interface (hardware)
que le permite conectarse a unos aparatos de diagnóstico clínico.
En un principio se pensó que al necesitar un harware específico
para su uso esto sería un sistema de protección más
que suficiente, ya que ningún usuario podría fabricarse
un interface por su cuenta y, de hacerlo, el coste sería mayor
que el del producto en sí.
Después de muchas y largas comprobaciones de funcionamiento se
decidió dar el producto como acabado y empezar su comercialización.
Justo cuando ya se estaba creando el CD-ROM master, se detecto un inusual
"interés" entre algunas empresas de la competencia
por examinar el producto aunque fuera una prerelease (una versión
previa utilizada para test) para poderlo distribuir si fuera
el caso.
El resultado fue que la empresa que iba a comercializarlo creyó
que, si bien para un usuario no tendría sentido intentar crearse
la pieza de hardware que le permitiría usar el producto de forma
fraudulenta, sí lo podía tener para una empresa que lo
pudiera distribuir o regalar como un "valor añadido".
Sin entrar en más detalles que no vienen al caso, se decidió
que deberíamos modificar el producto e incluir un complejo algoritmo
de protección entre el hardware y el software aunque ello nos
llevará a una vuelta atrás en el estado del producto con
el consecuente retraso en la comercialización y, en consecuencia,
un encarecimiento considerable en el coste final.
Esto hecho me ha llevado a la interesada consideración de lo
perjudicial que es la piratería informática o industrial
sobre todo cuando eres tu el posible pirateado. Como en todo, cuando
es nuestro propio bolsillo el afectado las cosas se ven de una manera
muy distinta de cuando es el de otros.
Se me ocurren cantidad de reflexiones negativas sobre la piratería:
el dinero que pierden las empresas, los puestos de trabajo que se pierden
o se dejan de crear, la menor inversión en investigación
y desarrollo, etc., pero también se me ocurren de positivas sobre
la utilización de software "prestado". Porque ¿cuanta
iniciativa, imaginación o recursos se perderían si todos
y cada uno de los programas que hemos usado hubieran tenido que ser
legales desde el principio?, ¿avanzaría la sociedad al
mismo ritmo si todo debiera hacerse de una forma legal y estricta?,
¿no se aprende de las experiencias de otros?, ¿no se toman
"prestadas" ideas entre artistas y creadores?, ¿no
debiéramos intervenir en lugares en donde se atenta contra los
derechos humanos aunque "legalmente" no esté estipulado?,
¿no es cierto que las cosas se mueven más deprisa que
las leyes que las regulan?. El problema está en donde echar la
línea, entre lo que es o no, éticamente correcto.
El uso de programas, utilidades y juegos piratas es una evidencia pero
quizás, como en otros aspectos de nuestra sociedad, no deberíamos
fijarnos en los pequeños consumidores y distribuidores, si no
mirar un poco más arriba para ver quienes son realmente los grandes
beneficiados. ¿Alguien cree que la mayoría de usuarios
que se han actualizado al Mac OS 8.5 (o a Windows 98) han comprado la
actualización? seguro que si Apple nos da las cifras de los vendidos
y los que se estima hay instalados nos quedaríamos de piedra.
Pero, en realidad ¿les interesa a MicroSoft y a Apple evitar
este hecho? ¿Qué, si no, ha hecho del PC la plataforma
mayoritaria que es?, ¿es que alguien duda de que el trasvase
de utilidades y sobre todo de juegos entre los usuarios es uno de los
motivos principales para que los niños y los no tan niños
quieran tener un PC en casa?. La utilización de programas no
comprados es un tema tratado siempre de una forma hipócrita,
casi tabú, pero ¿cuanta gente ha estudiado con fotocopias
porque no podía pagar el original?.
Siempre me he preguntado si las normas están para ser respetadas,
interpretadas, o violadas. Por ejemplo, cuando circulas a 50 por que
así lo indica la señal de tráfico de la carretera
se te echan encima, te insultan y te adelantan de cualquier manera,
pero cuando decides hacerlo a 70, te para la policía porque tenían
un coche con radar camuflado. Cuando un comentarista deportivo dice
que "ha sido una inteligente falta técnica" refiriéndose
a la zancadilla, que ha dado de bruces en el suelo con el escapado,
está haciendo, simplemente, apología de saltarse el reglamento.
Siempre he pensado que si los policías estuvieran bien visibles
nadie circularía a mayor velocidad y si el comentarista en lugar
de ensalzar la actitud destructiva la denunciara ganaríamos en
espectáculo.
En fin, espero que nadie saque una mal conclusión de mi opinión
sobre la piratería informática, y es que copiar está
legalmente mal, sobre todo si me copias a mi.
Publicado en
MacByte nž 8, mayo 1999