Alianzas
con la red de por medio
Por
Núria Almiron
El pasado
6 de agosto en Boston, Apple y Microsoft anunciaban una alianza que
daría mucho que hablar en todos los medios de comunicación
en general. La alianza implicaba una mayor colaboración de ambas
compañías para el desarrollo de software de próxima
generación para el Macintosh (lo cual incluía un acuerdo
de patentes y licencias entre ambas compañías que ha desatado
muchas susceptibilidades pues pone en manos de Microsoft el bien más
valioso de Apple, su tecnología) y una notable inversión
de Microsoft en acciones de Apple como expresión pública
y patente del acuerdo al que se había llegado (nada menos que
150 millones de dólares que Microsoft no puede vender a corto
plazo y que ni siquiera le dan derecho a participación y voto
en el consejo de dirección) . Como no podía ser de otra
manera, dado los tiempos que corren, esta alianza incorpora también
Internet como uno de sus principales escenarios. Tres son los aspectos
relacionados con la red sobre los que se ha pactado y que pueden tener
notables efectos sobre el conjunto del sector y, por descontado, sobre
ambas empresas.
En primer lugar, la guerra de browsers parece avanzar un paso más
con el anuncio de que Apple incluirá al navegador de Microsoft,
el más que popular Internet Explorer, junto con su sistema operativo.
Ello no quiere decir que vaya a ofrecerlo como única y exclusiva
alternativa a sus usuarios, junto a él seguirá instalando
Netscape Navigator y a su propio software, Cyberdog, pero el anuncio
lleva implícita la confirmación de que Apple da público
apoyo al navegador hasta ahora menos utilizado entre los usuarios Macintosh.
Y teniendo en cuenta la política de Microsoft al respecto (versiones
cada vez mejores y que se han puesto a la altura, sino han superado
ya, al Navigator y gratuidad absoluta del producto, frente al complicado
sistema seguido por Netscape en sus últimas versiones) es posible
que ello consiga extender aún más al Explorer y poner
un poco más en aprietos a Netscape, que, por cierto, está
viendo atónito como poco a poco se le está escapando de
las manos un mercado que tenía dominado.
En segundo lugar, el acuerdo de software garantiza que todos los usuarios
de Mac puedan disponer prácticamente al mismo tiempo que los
usuarios de PC de las nuevas versiones de los programas que Microsoft
desarrolla y desarrollará (acuerdo que de entrada se concreta
en las versiones del Office pero que puede extenderse al resto de software
para, por ejemplo, Internet), algo que puede influir notablemente en
las decisiones de compra de estos usuarios a la hora de decantarse por
una u otra plataforma (al menos, el disponer de software actualizado
ya no será una excusa para no comprarse un Mac, algo que Apple
agradecerá en sumo grado).
Y, en tercer lugar, esta sorprendente alianza también incluye
un acuerdo al respecto de Java. La consecuencia más inmediata
del mismo es que Apple y Microsoft colaborarán tecnológicamente
para garantizar que Java y la tecnología Virtual Machine se desarrollen
en paralelo con el mayor nivel posible de compatibilidad entre las plataformas
de ambas empresas. Ello hace suponer que tanto para Apple como para
Microsoft será mucho más fácil imponer un estándar
si se apoyan mutuamente y, lógicamente, les será mucho
más fácil juntas que, por separado, intentar imponerlo
al hasta ahora líder y padre de Java, Sun.
Pero las últimas decisiones en Apple tienen aún mayores
implicaciones con la red. De hecho, en el nuevo consejo de dirección
destaca un nombre en especial, Larry Ellison, el presidente de Oracle,
personaje del que se ha estado hablando a lo largo de estos últimos
meses en relación a Apple por sus reiterados anuncios de compra
de la compañía. Comprarla, comprarla, es algo que ni siquiera
ha intentado pero sí ha pasado a engrosar las filas de su equipo
de dirección. De este hombre, el mayor impulsor de los Networks
Computer de los que les hablaba el mes pasado, se conocen muchas cosas
y una de ellas es su convencimiento de que el Mac OS sería un
interface ideal para los NC. Pues hete aquí que, casualmente
o no, a las pocas semanas de su incorporación ya se ha podido
leer en una de las más prestigiosas revistas de la plataforma
Macintosh que Apple planea sacar sus primeros Network Computers en 1998
(de los que se dice serán más rápidos que cualquier
otro NC del mercado y podrán ejecutar aplicaciones compatibles
Macintosh). Parece ser que Apple ya tiene el hardware a punto y sólo
le falta acabar de diseñar una carcasa de dimensiones más
reducidas que la actual para adecuarse más al perfil de un ordenador
de red. Casualidad o coincidencia, sea como fuere, Apple, como el resto
de empresas dedicadas a la informática, hace girar toda su estrategia
tecnológica futura entorno a un único escenario, Internet,
y ha elegido para ello a un socio que, aunque más tarde, decidió
también en un momento determinado hacer un giro de 180 grados
y olvidarse de montar redes privadas para centrarse en la única
red que cuenta, la que está abierta a todos. Por cierto, ¿alguién
se acuerda de Microsoft Network?
Publicado en
La Red nž 3, noviembre 1997