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Los Servicios en Línea
¿Una especie en extinción?

Por Núria Almiron

En estos momentos, el usuario que no tenga acceso a ninguna red pública o corporativa privada y quiere apuntarse a la nueva era de Internet se encuentra ante un considerable dilema. ¿Qué proveedor elegir? La decisión básicamente se bifurca en dos posibilidades: la opción del proveedor puro de acceso a Internet o un servicio en línea convencional, que además ofrece acceso a Internet.
La solución estaba, hasta hace poco en las tarifas, pero ahora unos y otros tienen precios muy similares e incluso los servicios en línea disponen de tarifas planas o cuasi planas tan competitivas como las de los simples proveedores de acceso a Internet. Otro aspecto a tener en cuenta es la velocidad de conexión que ofrecen y el número de nodos disponibles pero también todo ello está cada vez más igualado entre unos y otros.
La decisión deberá entonces considerar si el valor añadido que los servicios de información como CompuServe, MSN, AOL o eWorld, por ejemplo, le merecen la pena. Me atrevo a adelantar que, en la mayoría de los casos, la respuesta será afirmativa, o debería serlo, al menos por ahora. Si no, que se lo pregunten a los cuatro millones de miembro que tienen CompuServe y AOL y que, a pesar de disponer de acceso a Internet con su cuota mensual, siguen conectándose un montón de horas a sus servicios en línea. Pero de un tiempo a esta parte, el panorama ha cambiado sustancialmente.

Renovarse o morir

No hace ni un año, el 11 de abril de 1995, que Compuserve empezaba a ofrecer acceso completo a Internet a todos sus miembros. America Online ya lo estaba dando desde hacía unos meses pero en España y Europa, donde America Online no tenía implantación, CompuServe fue el primer servicio de información de este tipo en ofrecer acceso completo a Internet y, para muchos usuarios particulares, fue la primera oportunidad que tuvimos de entrar y navegar por Internet y de ver con nuestros propios ojos la revolución de la World Wide Web. Pocos podíamos imaginar en esos momentos que al cabo de menos de un año estos mismos servicios estarían replanteándose su propia existencia y razón de ser.
En estos escasos doce meses se ha pasado de una escenario electrónico liderado por una serie de servicios de información privados con cifras de usuarios millonarias y cifras de negocios a la par, a un mapa plagado de meros proveedores de acceso a Internet y en el que la gran red de redes es sin duda la que lleva las riendas de la situación. Ante ello, los grandes monstruos del on-line han empezado a tomar cartas en el asunto y en estos momentos estamos siendo testigos de toda una transformación, a camino de la integración y la mutación, de los clásicos servicios de información en línea.

La evolución de las especies

El primer paso dado por todos fue el de proporcionar acceso completo a Internet a sus miembros. Pero eso sólo fue el disparo de salida y la carrera de actuaciones para revisar su estrategia y oferta se le sucedió a un ritmo trepidante.
eWorld, el servicio de información de Apple, fue uno de los primeros en mostrar la necesaria imbricación de su contenido con el de Internet. Este servicio nació ya con la vocación de coexistir con la todopoderosa Red e integra el contenido de ésta con su contenido propio en una estrategia que finalizará dentro de unos meses con el traslado total de sus servicios a la World Wide Web. El proyecto WebCity de Apple (http://www.eworld.com/webcity/) pretende poder llegar a ofrecer a los usuarios de eWorld, y a muchos otros, lo mismo o más que ofrecía el servicio en línea pero en una plataforma abierta y gratuita.
Distinto es el camino tomado por los dos grandes del on-line, CompuServe y America Online, con 4 y 4,5 millones, respectivamente, de miembros. CompuServe es tal vez quien está desarrollando la estrategia más agresiva al respecto y lo podemos tomar como paradigma de la transformación obligada que está provocando Internet a estos servicios. La compañía de Ohio que ofrece acceso completo a Internet a todos sus miembros, acceso al servicio en línea a través de su web en Internet (aunque no para todos) y espacio en su servidor para que sus miembros publiquen sus páginas web gratuitamente, ha iniciado un plan de inversión de 300 millones de dólares para reforzar su infraestructura de red y de Internet. El aumento del número de miembros, así como del tráfico con Internet, y la necesidad de una mayor velocidad en la transferencia de datos han impulsado a Compuserve a tomar esta iniciativa. Este plan incluye, entre otras cosas, la adopción de la tecnología ATM (asynchronous transfer mode) que permitirá enviar información a través de la red propia a velocidades muy superiores a las actuales (a partir de 45 Megabits por segundo) y un ambicioso plan de expansión del número de nodos que la compañía posee en todo el mundo y que para el 1 de mayo próximo deberían haber pasado de 50.000 a más de 100.000 (todos con acceso a 28.800 bps y soporte PPP).
CompuServe, que es el servicio en línea más extendido en todo el mundo (dispone de casi un millón de miembros fuera de los Estados Unidos) pretende, además, convertirse en el mayor proveedor de acceso a Internet a nivel mundial con la puesta en marcha de Spryte, un paquete que incluye software de Internet para navegar y correo electrónico, acceso a Internet aprovechando la infraestructura mundial de nodos locales del servicio en línea y posibilidades de crear contenidos para la WWW. Pero no acaba ahí la ofensiva del servicio en línea más veterano que en marzo de 1995 con la compra de SPRY Inc. (http://www.spry.com/) hizo su primer guiño a Internet..
CompuServe está revisando además el software de su servicio en línea, el CompuServe Information Manager, para hacerlo mucho más competitivo ante la facilidad y sencillez del entorno gráfico de la World Wide Web. El WOW es el nombre en código de este nuevo proyecto que permitirá a los usuarios diseñarse a medida su propio servicio en línea según sus intereses específicos y presentará un interface simplificado y gráfico mucho más atractivo para los usuarios no experimentados. Este servicio, que ya está en marcha, simplificará el acceso a las áreas de servicios más importantes y vinculará su contenido con newsgroups y páginas Web relacionadas de Internet.. Más recientemente, CompuServe también ha anunciado la creación de una nueva área on-line con el WebCentral, un amplio abanico de servicios de entre los cuales destaca la posibilidad de que el usuario pueda descargar de él cualquier software de navegación disponible en la actualidad para navegar por la World Wide Web, entre otras cosas.
Estos son algunos de los ejemplos a los que se está apuntando ya, o lo hará próximamente, America On-Line cuya apuesta por la esencia del servicio en línea parece seguir completamente vigente con la recién inauguración (después de muchos meses de espera) de su homónima en nuestro continente, Europe Online (descúbranla en http://www.europeonline.com). Y es en AOL en quien Microsoft dice querer inspirarse para su Microsoft Network, el servicio en línea recién creado por Microsoft.
Microsoft Network, la tardía y arriesgada apuesta de Bill Gates en el sector on-line también nace, como no, con vocación de ser un servicio compatible-Internet.
En la ofensiva que Microsoft esbozó el pasado diciembre en la presentación de su estrategia para Internet, Bill Gates describió a MSN como un Internet Online System. Con este término, cuya paternidad se autoatribuye el líder de Microsoft, se pretende definir un sistema que abrazará la idea de Internet al mismo tiempo que creará una comunidad con un valor añadido, el de disponer de una serie de servicios propios del marco de un sistema en línea. En palabras del presidente de Microsoft, significa la creación de un servicio en el que el contenido de Internet es parte fundamental de su oferta (MSN ofrece, por ejemplo, links directos con Internet al estilo de eWorld). Para ello, Microsoft tendrá que realizar una fuerte inversión para adquirir contenidos de Internet y colocarlos en MSN para sus miembros incluso, si es posible, en exclusiva. (En España el servicio de Microsoft sólo funciona medio gas pero se espera que en estos meses inmediatos la conexión a Internet via MSN sea ya posible, pueden averiguar más cosas sobre él en http://www.msn.com/).
Sean cuales sean las direcciones tomadas y las iniciativas desplegadas, lo que está claro es que los servicios de información clásicos nunca más volverán a ser lo los mismos después de la llegada del que podría ser su más fiero depredador.

¿Genes incompatibles?

Pero ¿tiene posibilidades de éxito a largo plazo lo que están pretendiendo hacer CompuServe o MSN? ¿o tiene más sentido lo que está haciendo ya Apple con la WebCity? Sea como sea, partidarios y detractores de la pervivencia de los servicios en línea estarán de acuerdo en que surgirán problemas de difícil solución en esta integración con Internet por la propia esencia dispar de ambas partes.
La libertad de contenidos en Internet, por ejemplo, se antepone al control de los contenidos que realizan los servicios en línea (la censura de 200 newsgroups que CompuServe se vio obligado a realizar a instancias del gobierno germano son un ejemplo de esta incompatibilidad, aunque este tema es demasiado complejo para servirnos de ejemplo aquí).
Sin embargo, sería erróneo ver exclusivamente a los servicios en línea como los incompatibles con Internet por la regulación que estos realizan sobre sus contenidos. Ensalzar en exceso la libertad de Internet puede ser tan contraproducente como satanizarla. Al fin y al cabo, mi libertad termina donde empieza la del vecino y, si así es en la sociedad no virtual, así debería ser en Internet.
Es legítimo el temor de los defensores de la libertad reinante en Internet, porque las voces conservadores que ante ello se alzan no son buenos presagios. Pero no puede ser válido para nadie ampararse en eso para no evitar ciertos malos usos de este nuevo medio. Tal vez no sean sólo los servicios en línea los que tengan que revisarse, pero esto es algo que muy poca gente se atreve a decir en estos momentos so pena de ser tildado de retrógrado o algo peor. Tal vez lo mejor sería que la integración fuese recíproca y se tomase lo mejor de ambas filosofías.

Publicado en Net Conexión n¼ 5, marzo 1996