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¿Internet Gratis?
Con el recién anuncio de Telefónica de proporcionar acceso gratuito a Internet el panorama de los PSI en este país se vislumbra tormentoso

Por Núria Almiron


Por fin se han decidido. Sólo tienes que acudir a www.teleline.es y hacer clic en el banner superior donde se anuncia el acceso gratuito a Internet de Telefónica o, en su defecto, pasarte por cualquier tienda que ofrezcan Teleline o por alguna gran superficie (desde el día 19 de junio). En el primer caso sólo tendrás que rellenar un breve cuestionario y elegir un nombre de usuario y una contraseña. En el segundo te ofrecerán un kit de conexión (básicamente un CD-ROM que en el momento de escribir esto aún no estaba disponible y, por lo tanto, no he podido verficar que sea híbrido, aunque el operador de Teleline así me lo prometió). La promesa es que al cabo de 72 horas tienes acceso gratuito a Internet a través de cualquiera de los nodos de Infovía. Sin pagar ni un duro. Sólo es posible conseguirlo si te conectas vía teléfono, es decir, las empresas seguirán pagando, pero si eres cliente de Telefónica –y eso, mientras retengan el monopolio de las llamadas locales, incluye al 100% de los usuarios domésticos– tienes acceso gratuito a Internet, 5MB de espacio para tu página web, una dirección de correo electrónico y un servicio de atención al cliente las 24 horas del día. Todo por cero pesetas.
Es evidente que este paso de la principal operadora de comunicaciones española era más que previsible después de las recientes ofertas de Retevisión y Airtel primero, de Jazztel y Uni2 más recientemente y de BT en breve. Pero lo cierto es que teníamos que verlo para creerlo. Parece ser que el señor Villalonga se ha dado cuenta de que Internet puede suponer un tirón brutal al consumo de lo que sí se paga y se seguirá pagando (con o sin tarifas planas), la factura del teléfono, mientras que el ritmo de altas nuevas de acceso a Internet se estaba frenando (los poco más de 100.000 abonados que sólo ha podido conseguir Teleline, a pesar de la brutal campaña de publicidad, así lo demuestran). En cambio, las llamadas a Internet mantienen crecimientos interanuales del 7,5% en tiempo, hecho que ha llevado a incrementar el consumo medio por línea y día hasta los 12,76 minutos (más de un 27% de crecimiento con respecto al consumo medio de hace dos años que se situaba entorno a los 10 minutos).
La tendencia española no hace más que seguir la dirección que ya están siguiendo muchos países europeos. Francia, por ejemplo, es en estos momentos casi el paraíso del acceso gratuito a Internet. Y es que en Europa arrastramos aún el lastre de no haber contado con un mercado de las comunicaciones competitivo hasta hace bien poco (en Estados Unidos, por ejemplo, las llamadas telefónicas de ámbito local son gratuitas o prácticamente gratuitas). De hecho, en Europa cada vez más organizaciones se están especializando en ofrecer acceso gratuito a Internet, con lo cual el panorama de los proveedores de servicios se va a ver profundamente sacudido en los próximos meses, algo lógico por otra parte. En España hasta hace poco había registrados ¡más de 900 proveedores!, cifra esta imposible de sostener, y las fusiones y adquisiciones que han empezado a protagonizar Retevisión, Telefónica, Uni2 o British Telecom son sólo un pequeño anticipo de lo que se avecina. Otra reacción sintomática ha sido la de RSL COM. Este operador ha ofrecido a los pequeños proveedores de servicios a Internet en España que les apoyará si rompen con Telefónica. El apoyo se concreta en la posibilidad de utilizar la red de RSL COM en vez de la de Telefónica para que los pequeños proveedores también puedan dejar de cobrar cuotas de acceso y construir un nuevo modelo de negocio mediante el reparto de ingresos de interconexión (RSL les ofrece hasta un 50% de los ingresos recibidos del operador dominante por la utilización de su red como red de acceso). De hecho se han realizado ya estudios al respecto. La firma británica Analsys acaba de hacer público un estudio del futuro de esta industria en Europa y donde la reducción drástica de los PSI (Proveedores de Servicios a Internet) se presenta como inevitable (lo podéis leer en www.analysis.co.uk/publish/titels/isp_we3.htm).
Dos son los objetivos que persiguen las grandes operadoras y los proveedores actualmente: uno, aumentar el tráfico telefónico hasta dispararlo y situarlo a niveles como los norteamericanos y, dos, atraer al máximo de usuarios hacia sus portales donde confluyen servicios, herramientas y, sobretodo, publicidad. Que no se haya conseguido lo primero después de tantos años de monopolio de las comunicaciones "en beneficio de los ciudadanos" es inexcusable, pero que no se consiguiera ahora una tarifa telefónica accesible que nos permita usar Internet como una herramienta diaria sería dramático e implicaría un verdadero frenazo al ritmo de implantación del futuro en nuestro país. Eso sí: que la fiebre del acceso gratuito no os oculte lo más importante (la imprescindible rebaja de las tarifas telefónicas que debemos de exigir) y, un consejo, no os borréis de vuestro actual proveedor de acceso hasta no haber comprobado que navegar gratis no sea sinónimo de navegar en segunda clase (apretados, lentamente y con poca calidad).

Publicado en el nž 10 de MacByte, julio/agosto de 1999