¿Botones con clase de piano incluida?
Por
Núria Almiron
Cuando Steve Jobs
diseñó el primer Macintosh a principios de la década
de los 80, estaba tan convencido de la necesidad de construir un interface
intuitivo y sencillo, amigable y accesible a todos los niveles de usuario,
que llegó a proponer lanzarlo sin teclado (tal era su obsesión
por borrar de la faz de la tierra cualquier huella del arcaico y irracional
DOS). Estaba convencido que un ordenador que sólo pudiera ser
utilizado con un ratón garantizaría el carácter
user-friendly de su interface. Al final, a pesar del teclado,
Jobs se salió con la suya y el Macintosh salió al mercado
con un ratón, eso sí, de un solo botón. Eso formaba
parte de la simplicidad e intuición que Jobs quería para
su sistema operativo. El tiempo ha demostrado que los usuarios del Mac,
novatos o avanzados, no necesitaban más.
Pero la propuesta de Windows fue dos mejor que uno y su
ratón, como todo el mundo sabe, salió con dos botones.
El botón derecho del ratón de Windows permite acceder
más rápidamente a numerosas opciones que de otro modo
requerirían más pasos. En el Macintosh, todas estas funciones
están igualmente disponibles a través de los menús
o más rápidamente (gracias al Mac OS 8) a través
del ratón en combinación con una tecla del teclado (que
hace las veces de botón derecho). Y, sin embargo,
yo me pregunto si no me estaré quedando anticuada en una sociedad
donde lo que parece primar es la cantidad por encima de la calidad.
Siguiendo estos parámetros... ¿Si dos botones son mejor
que uno, por qué no tres en lugar de dos? A lo cual llego tarde
pues Microsoft se me adelantó hace tiempo con su ratón
de tres botones (los dos habituales y un tercer y curioso botón
central del IntelliMouse). Pero, si tres es mejor que dos, media docena
será mejor que tres... ¿Por qué no construir ratones
con cinco o seis botones o incluso ratones que requieran de las dos
manos para poder pulsar todas las combinaciones-atajos que nos permitirían
tamaña cantidad de opciones. ¿Se imaginan la cantidad
de cosas que podríamos hacer con una docena de botones? Y, aun
mejor, si aprovecháramos las extremidades inferiores podrían
inventar ratones con múltiples botones en las manos y con pedales
para los pies. Entonces ya sería definitivo. Los menús
tradicionales podrían ser erradicados, todo surgiría en
forma de menús de contexto haciendo clics i más clics,
combinaciones a dos manos de clics junto con clics del pie izquierdo
y dobles clics de la mano y el pie derechos. Sería fabuloso.
De hecho ya han aparecido en el mercado ratones con docenas de botones
aunque, por ahora, lo único que han conseguido ha sido difuminar
la frontera entre ratón y teclado (y
aumentar la demanda de clases de piano...). Y es que apostar por más
no siempre es sinónimo de mejor. Y, sino, pregúntenle
a la gente corriente cuantas veces utiliza el botón derecho del
ratón de Windows (no, a los usuarios de Quake no los incluyan,
obviamente...). Y lo mismo ocurre con la tecla Ctrl del teclado en los
usuarios de Mac (sólo que en el caso del Mac, los usuarios avanzados
pueden avanzar tanto como quieran sin por ello afectar al
propio diseño del ratón, que sigue siendo un utensilio
de lo más simple).
Publicado en
PC Plus n¼ 13, diciembre 1997