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¿Mono o multisistema?

Por Núria Almiron

Las alianzas entre compañías pueden tener lugar por diversos motivos pero es indudable que son una de las mejores estrategias empresariales que existen. En la industria informática una de las alianzas más fructíferas es la que une al principal fabricante de chips, Intel, con el líder mundial de software, Microsoft. Esta asociación ha traído beneficios para los usuarios en forma de estándares y precios. El carácter abierto de la misma (incluyendo el consentimiento hacia el pirateo del software y el fraude en los sistemas sin marca) ha permitido que naciera a su alrededor toda una potente industria de componentes y clones que amplia enormemente la oferta para los usuarios. Pero olvidar las perversidades que entraña esta alianza sería engañarnos. Esta no es, actualmente, una alianza tecnológica sino puramente comercial. El ritmo de evolución tecnológica de la plataforma Wintel no lo marcan las innovaciones ni necesidades de los usuarios sino sus productos. La evolución de los microprocesadores de Intel está cautiva de su compatibilidad con los productos de Microsoft, algo lógico pero no siempre beneficioso para el usuario (una de las principales causas de que Intel no haya comercializado aún ningún chip RISC, ni siquiera como producto experimental, es que Windows no funciona, ni puede funcionar, sobre esta arquitectura). La inmensa cuota de mercado que posee esta alianza les permite esto y más . En este país hemos tenido suficientes ejemplos de monopolios como para saber de qué estamos hablando.
Y frente a ello parece querer alzarse trémulamente la plataforma PowerPC cuyo planteamiento inicial parece mucho más acorde con los intereses de los usuarios (no seamos ingenuos, su posición mucho más débil en el mercado les fuerza a ello). La alianza es aquí, además de comercial, sobretodo y principalmente tecnológica. El primer objetivo de sus tres socios, IBM, Motorola y Apple, es conseguir arrancar parte del mercado a Wintel y la única manera de hacerlo es ofreciendo una tecnología superior. Esa es la garantía que tienen los consumidores. Su propuesta es la de una plataforma RISC abierta a la que cualquier fabricante podrá suscribirse siguiendo las especificaciones indicadas, no será un pacto entre dos o tres al que el resto de la industria copiará como pueda. El usuario podrá escoger el/los sistema/s operativo/s que desee (por ahora Windows NT, Mac OS, AIX y Solaris) para correr sobre este hardware. Obviamente, su fin último es tan comercial como el de Wintel pero su apuesta por un futuro multisistema es mucho más interesante para los usuarios que el planteamiento monolítico actual. La alianza PowerPC es uno de los pocos proyectos, por su estrategia y tecnología, que puede evitar que el mercado quede definitivamente en manos de un sólo OS y, por lo tanto, interesa a todos (incluidos a los usuarios de Windows que necesitan de la competencia como el que más para que su sistema progrese).

Publicado en PC Plus nž 5, marzo 1997