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Do you speak english?

Por Núria Almiron

“Compatible” es un término cuyo uso y abuso ha ayudado a vender millones de ordenadores, los compatibles-IBM, durante muchos años. Pero ¿qué es ser compatible? En primer lugar “compatible” significa “que es susceptible de funcionar con”, que se aviene, es conforme a otros y no los excluye. En la plataforma PC, “compatible” ha significado que se seguían los estándares del PC de IBM y que todos los periféricos y programas que funcionaban con él también lo hacían en los ordenadores “compatibles” con él. En consecuencia, todos los ordenadores compatibles con IBM eran compatibles entre sí. Es decir, un montón de fabricantes acordaban, tácitamente, hablar un determinado “idioma” (el del líder) y construir de esta manera una plataforma en la que todos —ordenadores, teclados, monitores, tarjetas, impresoras, etc.— se entendieran con todos. Es decir, quien aprendía ese idioma no quedaba excluido.
Sin embargo, la realidad ha demostrado que, al final, esta compatibilidad interna de la plataforma PC (ahora compatible-Wintel) no es ningún paraíso. La dificultad es obvia, cuando hay tantas procedencias distintas, y pocas reglas obligatorias, uno acaba hablando el idioma con su acento y gramática propios. La escasa compatibilidad de los PC acaba aquí, en chapurrear un mismo idioma. Pero evidentemente los que mejor se entienden son los que proceden de un mismo país y han aprendido a hablar igual desde pequeños. Es el caso de las plataformas minoritarias, como el Mac OS, el OS/2, Solaris, etc.. En el caso del Macintosh, por ejemplo, la compatibilidad interna era máxima pues el monopolio de la fabricación de los Macs estaba en manos de una única empresa y ésta podía permitirse el lujo de exigir a los fabricantes de componentes y periféricos el seguimiento muy estricto de una serie de especificaciones (algo que se mantiene ahora, cuando el Mac OS ya es un sistema abierto, pues Apple quiere impedir que su plataforma se convierta en el “otro” caos del mercado). Estamos pues en que es lógico que los que mejor se entienden sean los que proceden de una misma casa. Pero resulta que, como siempre, estas minorías no pueden permitirse el lujo de excluir a los demás, precisamente porque son minorías y han tenido que aprender el idioma de los otros para poder sobrevivir. En consecuencia tenemos que las plataformas minoritarias, además de ser compatibles consigo mismas, obviamente, también son mucho más compatibles con la plataforma líder de lo que ésta jamás lo será con ellas. No quito méritos al alarde de haber conseguido reunir a tantos “extranjeros” para intentar hablar la misma lengua y poder trabajar juntos, lo único que ocurre es que el término “compatible” que se han apropiado los PC no es el que mejor define su situación porque ¿quién es más compatible, un americano prepotente que sólo habla inglés (y mal) o un español políglota? ¿quién coexiste más en armonía con el otro y es menos excluyente?

Publicado en PC Plus n¼ 6, abril 1997