¿Unix de nuevo?
Por
Núria Almiron
Conocer el futuro
que espera a la informática personal y más en particular
a una u otra plataforma en concreto es la pregunta del millón
para todos los usuarios y, también, para la que suscribe esta
columna. Las inversiones en equipos y software se ven en muchas ocasiones
afectadas por esta incertidumbre agravada por la gran velocidad a la
que avanza la tecnología. Actualmente, por ejemplo, se están
dejando de vender muchos Power Macs (de entre los muchos que a pesar
de todo se están vendiendo) debido a los rumores que corren sobre
el incierto futuro de Apple. Pero, ¿lo es menos el de la plataforma
Wintel? Si sus únicas bazas para el futuro son la tecnología
CISC y Windows NT la respuesta es no, y la corroboran sus propios protagonistas.
Intel lo está demostrando con su reciente fervor por multimediatizar
sus chips aliándose con socios de siempre de Apple en un esfuerzo
digno de mención para estar a la altura de las circunstancias.
Y por lo que he leído tampoco Microsoft debe tenerlo tan claro.
Sirva como ejemplo la reciente decisión de no portar finalmente
Windows NT a PowerPC después de que IBM y Motorola también
lo abandonaran para sus estaciones de trabajo en favor del Macintosh
y el Unix. Un golpe duro para el buque insignia de Microsoft que en
su momento se presentó como la solución multiplataforma
para estaciones de gama alta y servidores de Internet.
En el otro lado, la plataforma PowerPC se encuentra con una situación
bien distinta. Cuenta con una tecnología de microprocesador demostradamente
mucho más potente y escalable y con sistemas operativos con grandes
posibilidades. Pero su problema radica en si será capaz de conseguir
una porción de mercado suficiente para conseguir sobrevivir.
Dentro de la plataforma PowerPC, la plataforma Macintosh (la suma de
los Macs de Apple y los compatibles Mac), acaba de realizar una apuesta
decisiva para su próxima generación de sistema operativo:
Next. La fusión de Next y el Mac OS ofrece los componentes necesarios
para que el resultado final convenza a la industria y al mercado: por
un lado supone un entorno de desarrollo orientado a objecto, OpenStep,
que le permite a Apple la posibilidad de migrar u ofrecer soluciones
basadas en otros procesadores (de hecho el sistema operativo NeXT ya
corre sobre Péntiums de Intel, Sparcs de Sun y PA-RISC de Hewlett
Packard) y, por otro, aporta un sistema operativo basado en Unix (aunque
con un interface muy elegante). Si esto lo aderezamos con la clase y
facilidad de uso del Mac OS, obtenemos un sistema que muchos anticipan
podría convertirse en la posible sustitución de Windows
NT como entorno fiable y seguro, y como solución multiplataforma
del futuro. ¿Qué pasará? Ya lo veremos. Lo que
es seguro es que Microsoft no permitirá fácilmente que
su valor más preciado pueda quedar en evidencia ante ningún
Unix con cara sonriente. Hasta aquí hemos llegado, debe estar
pensando Bill...
Publicado en
PC Plus nž 7, mayo 1997