La clave de acceso a la tecnología
Por
Núria Almiron
El interface es
simplemente el mecanismo de interacción que utilizamos con las
máquinas. Antes del nacimiento de los ordenadores personales,
esta interacción se realizaba básicamente mediante órdenes
complejas que debían escribirse con el teclado (o mediante interruptores
que había que manipular si nos remontamos al principio de la
informática). Con la llegada del ordenador personal, la interface
cobró importancia pues era la clave para permitir el acceso a
un mayor o menor número de personas. Para conseguir lo primero,
la incorporación del mayor número posible de personas
a la informática, nació el interface gráfico (IGU).
Si bien puede considerarse que este fue inventado por diversos investigadores
y más tarde concretado en el PARC de la Xerox, nadie puede negar
que se debe al Macintosh su popularización. Microsoft empezó
desde muy temprana hora, prácticamente simultáneamente
al desarrollo del Mac, a esbozar sus Ventanas pero tardaría
unos cuantos años en conseguir popularizarlas, de hecho no lo
haría hasta principios de los noventa y lo conseguiría
a partir de una estrategia creciente y cada vez más aceptada:
copiar el interface del Macintosh. Y si el Mac fue el causante de la
popularización inicial del IGU no es menos cierto que Windows
fue el causante de su expansión por toda la faz de la tierra,
aunque no en su forma inicial procedente del PARC/ Mac sino en la que
mejor se adaptase al DOS, centro y puntal de la primera etapa de Microsoft.
Actualmente el interface de Windows 95 se parece tanto al del Mac que
hay quien tiende a olvidar esta historia. Aunque sigue sin ser tan intuitivo
como sería deseable y la productividad de sus usuarios sigue
siendo menor (la prueba de ello es que Microsoft se resiste a hacer
estudios de productividad comparativa o si los hace no los da a conocer).
Si esperan que les hable del Mac OS 8 como la gran alternativa al futuro
Win97 o 98 o 2000 van a quedar muy decepcionados porque aunque el interface
del Mac sale muy mejorado con esta nueva versión, el diseño
futuro que necesitamos para los interfaces de cualquier tipo, sea de
ordenadores o de electrodomésticos, va mucho más allá.
Probablemente Rhapsody empiece a darnos algunas pistas y posiblemente,
como ocurre con el OS 8, absorba lo mejor no sólo de la experiencia
de Apple sino también de otros sistemas operativos como el propio
Windows. Pero para ello hay que tener claro que el tema clave del futuro
sigue siendo el interface, lo que permitirá a más y más
personas acceder a la tecnología. Sun lo tiene clarísimo
y dedica gran parte de sus recursos a ello y algunos desarrolladores
de software como el fabuloso MetaTools (de Kai Krause) también.
La integración de los recursos externos vía Internet o
intranet a los interfaces de trabajo cambiará además profundamente
el concepto que de ellos teníamos hasta ahora. Microsoft se ha
apuntado a ello con fervor pero hace falta algo más para construir
un interface a la medida del futuro.
Publicado en
PC Plus n¼ 10, septiembre 1997