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Hat Trick: el otro lado del fútbol


Cuando un jugador de fútbol marca tres goles consecutivos en un mismo partido la proeza recibe el nombre de hat-trick. El término proviene del críquet inglés, en el que cuando un jugador conseguía tres puntos consecutivos se le regalaba un sombrero (“hat” en inglés) a cargo del club. “Hat-trick” significa, pues, “broma del sombrero”. Hat-trick es también un nuevo programa de ayudas económicas lanzado a principios del 2003 por la UEFA (270 millones de euros para remodelaciones de estadios, promoción de la práctica del fútbol y formación y educación deportiva mayoritariamente). Pero Hattrick, escrito sin guión, es, por encima de todo, un nuevo fenómeno lúdico que está teniendo lugar de forma silenciosa pero imparable en Internet desde hace algunos años.

Convertirse en el manager de un club de fútbol

Juegos online hay muchos. La mayoría están desarrollados en Flash, Schockwave o Java, tecnologías todas que permiten explotar al máximo el potencial gráfico de Internet. Juegos de simulación basados en texto, datos e información también hay muchos, pero que tengan el éxito de Hattrick ya es otro cantar. Hattrick es todo lo opuesto a lo que la parafernalia mediática pretende vendernos siempre como el summum de la diversión en Internet: gráficos realistas, realidad virtual, imágenes en movimiento y mucho “arcade” (acción directa para el usuario que debe ser hábil con las teclas y el ratón o con dispositivos afines, como los joysticks). Hattrick es un simulador de fútbol sin nada de lo anterior pero, a pesar de lo que pueda parecer, con gran atractivo y capacidad de enganche. A mediados de julio del 2003 contaba con más de 145.000 usuarios activos en 60 países de todo el mundo y generaba un negocio de un cuarto de millón de euros para sus propietarios. Unos propietarios que estaban en las antípodas de los ciberemprendedores arquetípicos de finales de los noventa, aquellos que mayoritariamente buscaban el éxito rápido y fácil.

Por el contrario, el fenómeno Hattrick debe su existencia a un mero ensayo. El que realizara en 1997 el joven sueco Björn Holmer. Holmer necesitaba poner a prueba un nuevo software de bases de datos y se le ocurrió hacerlo de forma que fuera divertido, la idea le surgió sin pensárselo mucho: lo haría mediante un juego en el que se simulara la gestión de un equipo de fútbol. Así nace Hattrick, un escenario en el que el jugador se convierte en el propietario-manager-gestor de un club de fútbol debiéndose ocupar de todas las variables que afectan a tal empresa: la economía (los sueldos, los patrocinadores, los hinchas), los jugadores (las compras, las cesiones, las lesiones, los intercambios, los entrenamientos) y la estrategia (la composición del equipo en cada partido, la posición de cada jugador, la actitud ante cada encuentro, etc.). Como en un club real, es la economía del equipo la que esencialmente condiciona todas las demás variables. Con dinero es posible comprar buenos jugadores y contar con un banquillo de calidad, y ello permite a su vez que nuestro equipo gane partidos y que, por lo tanto, el estadio se llene de público. Y cuanto más público acuda a ver a nuestro equipo más dinero invertirán los patrocinadores del club en nuestras camisetas, vallas de anuncios, sponsoring, etc. Por el contrario, si tenemos problemas financieros recibiremos cada vez menos dinero de los patrocinadores, nuestros hinchas dejarán de apoyarnos masivamente en los partidos y adeudaremos cada vez mayores intereses bancarios a nuestros acreedores. La base de datos creada por Björn Holmer se encarga de hacer todos los cálculos pertinentes en función de las variables que utilicemos. Las alineaciones elegidas, las tácticas aplicadas, el precio pagado por los jugadores y nuestra capacidad para venderlos obteniendo buenas plusvalías, la dureza de los entrenamientos, el dinero invertido en infraestructuras (como la ampliación del estadio), etc. son los parámetros que el usuario tiene a su disposición. Si los utiliza con inteligencia el motor de emulación le premiará con éxitos. Si lo hace con poca destreza el simulador sólo le concederá fracasos (aunque la suerte también cuenta). Como en la vida real.

La sofisticación de las combinaciones posibles es muy realista y atractiva. Por ejemplo, a la hora de definir la formación y estrategia para cada partido no podemos olvidar las cualidades de cada jugador y hacerlo jugar en la posición donde mejor pueda ayudar al equipo. Podemos contar con jugadores muy especializados los cuales sólo pueden jugar de, por ejemplo, defensores, y tendremos algunos que sirven de comodines, que no destacan demasiado en ninguna posición pero son bastante versátiles. Como en el campo de juego real, los jugadores pueden estar pasando por buenos o malos momentos, ya sean físicos o anímicos, (la “forma” en Hattrick), motivo por el cual deberemos ir variando la alineación de nuestro equipo a lo largo de diferentes partidos aunque no variemos la plantilla. Parámetros globales, no individuales, para el equipo, como pueden ser la confianza y el espíritu o el clima del vestidor también cuentan. El motor del juego se encarga de simular qué le ocurriría en la vida real a un club manejado siguiendo todas estas variables.

De emulación a pasión

El éxito del juego ha ido en crescendo desde 1997 de tal modo que su creador se unió en el año 2000 a Johan Gustafson y Daniel Abrahamsson para fundar Extralives AB, la empresa que se dedicaría a partir de entonces al desarrollo y expansión de Hattrick. A mediados del 2003 la aplicación soportaba más de 8.360 equipos activos y tenía 481 en lista de espera con una media de 100 peticiones diarias de nuevos equipos. Por las mismas fechas, sólo en España había 1.365 ligas repartidas en 6 divisiones: 1 en Primera, 4 en Segunda, 16 en Tercera, 64 en Cuarta, 256 en Quinta y 1.024 en Sexta. Cada una de las ligas está formada por 8 equipos que juegan a ida y vuelta todos contra todos un total de 14 partidos por temporada cada uno, más los partidos de Copa y los amistosos una vez eliminados de la Copa.

La duración de una temporada completa son 16 semanas (cuatro meses) y una vez que termina la misma vuelve a empezar una nueva, en donde nuestro equipo puede haber ascendido, descendido, o seguir jugando en la misma división que la temporada pasada. Los dos últimos equipos de cada liga descienden automáticamente y el campeón de cada liga puede ascender directamente o jugar un partido de repechaje contra el quinto o sexto de la liga a la que pretende ascender, según como haya sido su campaña. Intentar llegar a Primera División (se empieza desde abajo) significa, pues, juego para rato.

Los partidos se juegan en tiempo real y podemos ir siguiéndolos online mientras se están jugando, o podemos ver sus resúmenes junto a las calificaciones de cada uno de nuestros jugadores de forma individual y los resultados de las diferentes decisiones tomadas en cada caso.

Para que todo funcione con exquisita precisión, los propietarios de Hattrick no se limitan a optimizar la base de datos que funciona como motor del juego. Alrededor del mismo hay toda una comunidad, subcultura le llaman algunos, de personas reales y tangibles dispuestas a echarnos una mano, comentar jugadas, explicarnos mejor las reglas o vigilarnos. De entre todos ellos hay que destacar a los GameMasters (GMs), una serie de usuarios voluntarios que se dedican a investigar y expulsar a los usuarios que no cumplen las reglas del juego, así como a designar nuevos equipos para los nuevos usuarios que llegan y atender sus dudas. En definitiva, son los que verifican que todo funcione y que todo el mundo se comporte correctamente. En España hay cuatro GameMasters (que colaboraron amablemente para este artículo). Se trata de jugadores designados por la comunidad de GMs de Hattrick de entre los jugadores más expertos, honestos y veteranos del juego. Su posición no es remunerada pero a cambio la organización les mantiene su condición de Supporters, que tiene un coste de 5 euros cada trimestre. Los Supporters son usuarios avanzados que, como su nombre indica, ayudan a mantener el juego mediante el pago de esa cantidad. A cambio obtienen ciertas compensaciones, como tener acceso a las estadísticas del juego, colgar noticias o insertar el escudo de su club en lugar bien visible. Pero, como los GMs españoles se encargan de recordar, ser Supporter no es en absoluto necesario para jugar y tampoco representa ninguna ventaja con respecto a los usuarios no Supporters. Ahí estaría una de las claves del éxito de Hattrick.

Cómo hattrickear con éxito

Tanto los GameMasters españoles como los propietarios suecos de Hattrick coinciden a la hora de señalar cuales son los motivos del éxito de este juego en Internet. El primero es sus orígenes: nadie lo inventó para ganar dinero sino para divertirse a título personal. Esta motivación pervive en el espíritu de la comunidad que administra el juego y eso ha ayudado a convertirlo en el long-runner (un corredor de fondo) que es. Para el usuario todo son ventajas. El juego es completamente gratis, se maneja desde el navegador del ordenador (sin necesidad de descargar ningún tipo de software adicional) y se juega contra oponentes reales (los otros usuarios managers de sus respectivos equipos). Y, lo que no es menos, hay diez lenguas disponibles (entre ellas el castellano). Para empezar a jugar basta con darse de alta en la Web oficial y esperar a que te asignen un equipo. Entre 20 y 60 minutos a la semana son suficientes para poder hacer un buen trabajo con tu club (aunque los más enganchados pueden llegar a dedicar bastante más tiempo). Y, como comentan los GameMasters españoles, no debemos olvidar el factor más importante: estamos hablando de fútbol, el deporte Rey.

Aunque con una particularidad añadida: aquí no se dan patadas directamente a un balón, como en los juegos de arcade, ni se visualizan los campos de juego, ni los pases, ni los goles. Aquí se nos pide mucho más: que actuemos como presidentes, entrenadores y gerentes de un club, todo a la vez. Esto es, que movamos las neuronas más que los dedos del ratón. Porque el fútbol y la inteligencia, al contrario de lo que puedan creer algunos, no están reñidos.

Hattrick en Internet

En España Hattrick lleva más de dos años de imparable funcionamiento (se habían jugado siete temporadas hasta el verano del 2003) y ello ha generado ya una arrolladora vida-web. A la página oficial por la que todo interesado debe empezar (http://www.hattrick.org) se le suman un número importante y creciente de páginas alternativas (entre 500 y 1000 en todo el mundo) como las de las federaciones, los usuarios Supporters, las guías no oficiales, las páginas de estadísticas, etc. Entre toda esta subcultura de Hattrick destacan:

Federación Española de Hattrick
Todo Hattrick
Guía Hattrick
Hattrick’s Files

Para jugar con Hattrick no se precisa descargar software alguno pero a su alrededor han surgido toda una serie de programas fácilmente descargables en Internet cuya misión es optimizar nuestro juego. Por ejemplo:

My Best Team (para calcular las mejores alineaciones)
Hattrick Viewer (programa para visualizar varios partidos a la vez)
Hattrick Organizer

© Núria Almiron, publicado en Revista R, agosto 2003


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