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Weblogs políticos: ¿Periodismo de opinión alternativo o nueva herramienta de persuasión colectiva? Núria Almiron
Abstract: This article studies the new online narrative format called Weblog in its political field. Opportunities and threats are analyzed altogether with some case of studies in order to evaluate the impact and social influence of political globosphere as an alternative source of information an communication. Palabras clave: Blogosfera política, Weblog político Keywords: Political blogosphere, political
Weblog
Los analistas y expertos en Internet los catalogan de “revolución editorial”(1), de rebelión “que marcará la política del siglo XXI”(2), de nuevos competidores de “los grandes columnistas (…) de los diarios de gran tirada”, de “refundadores del periodismo político y, (…), de la propia democracia”(3) y de “nuevos canales” para la difusión de las ideas de libertad(4). En el otro extremo, algunos políticos, algunos académicos y algunos estudiosos hablan también de manipulación y de nueva recreación del gran engaño colectivo. Son los Weblogs, las nuevas fórmulas de publicación online que han proliferado en Internet por millares en los últimos años expandiendo el concepto de “comunicación alternativa” hacia terrenos inéditos. En este artículo se intentará aproximar una definición del formato así como valorar su contribución real al panorama político actual como herramienta informativa y creadora de opinión alternativa. Weblogs: un intento de teorizar sobre el nuevo formato El término Weblog, formado por las palabras Web (red) y log (registro), fue acuñado en 1997 por el escritor estadounidense Jorn Barger(5). Al español ha sido traducido como cuaderno de bitácoras o bloc de notas, aunque la mayoría de usuarios emplea el término inglés o su abreviación blog. Por aquellas fechas apenas había un puñado de páginas Web de este tipo (en 1999, por ejemplo, Jesse James Garrett, editor de Infosift(6), cuantificaba su número total en 23(7)) pero actualmente se cuentan por millones(8). Es imposible precisar el número exacto pero sí el motivo de tal explosión. A partir de 2000 surge en Internet una herramienta gratuita para diseñar Weblogs: los usuarios sólo tienen que introducir el contenido, ya no se requiere tener nociones de programación en HTML. Pyra Labs, la empresa que lanza esta primera solución digital para crear Weblogs (luego vendrán infinidad de propuestas gratuitas o comerciales más(9)) jamás pensará que su destino será el actual. Su intención inicial era meramente servir de ayuda a la comunidad técnica que crea y mantiene sitios Web funcionando como una especie de diarios de actualización informativa. Pero los internautas lo descubren y el fenómeno se desencadena. Actualmente, Blogger.com, la herramienta pionera en cuestión ha sido comprada porGoogle y tiene registradas más de un millón de cuentas. Pero ¿qué es exactamente lo que se desencadena? Se ha discutido y se sigue discutiendo mucho sobre qué son y qué no son Weblogs en Internet. Podríamos decir que los elementos mayormente consensuados como característicos de un Weblog han sido hasta ahora los siguientes(10):
Actualmente es posible encontrar publicaciones de este tipo en Internet sobre todos los temas imaginables (comunicación, tecnología, economía, sociología, etc.) pero es en el ámbito político donde los Weblogs tienen mayor repercusión social y mayor interés periodístico. Porque es en el ámbito político donde mayor impacto tienen las tres principales funciones que en nuestra opinión han definido hasta hoy a todo Weblog(11):
El formato se ubica, según Francis Pisani en la «intersección de lo íntimo y lo público», «en la línea de lo que constituye la principal característica de la Red: la comunicación “many to many” u horizontal, como el correo electrónico (mail) y las mensajerías instantáneas», esto es: en la «nueva ecología de los medios de comunicación generada por la aparición de la comunicación horizontal»(12). En Estados Unidos, nación donde el fenómeno está más arraigado, las consecuencias políticas de este tipo de publicaciones ya han tenido una influencia notable en la vida real. Los bloggers, como se denomina a sus autores, fueron en parte responsables del cambio de liderazgo en el Senado estadounidense en diciembre de 2002. Chris Wright ha estudiado este caso en «Parking Lott. The role of Web logs in the fall of Sen. Trent Lott»(13). En aquella fecha, el recién reelegido senador republicano Trent Lott del Estado de Mississippi realizó unas lamentables declaraciones a favor de un senador republicano de los años cuarenta, Strom Thurmond’s, destacado por su defensa de la segregación racial. Sus palabras pasaron casi desapercibidas para los medios de referencia tradicionales pero no para la comunidad blogger más progresista. La indignada y reiterada denuncia que varios blogs hicieron de las palabras de Lott acabó llevando el tema a la portada de los principales medios de comunicación del país y empujó a la renuncia forzada del puesto por parte del senador Lott. De hecho, Wright defiende que esta historia es el segundo gran caso político (después del de Mónica Lewinsky en 1998) en el que la presión de los Weblogs supera a la de los medios tradicionales y tiene consecuencias políticas. Kathy Kiely, por su parte, afirma que los miembros del establishment mediático-político (los editores y directores de los grandes periódicos) tomaron buena nota de lo ocurrido(14). Los blogs políticos: los nuevos traficantes de influencias En la blogosfera(15) política el sentimiento de «comunidad» es especialmente fuerte. Sus participantes, representantes de todo el espectro ideológico (desde libertarios y anarquistas hasta ultraconservadores, neoconservadores, liberales e izquierdistas), están conectados entre sí a través de una red invisible tejida por grupos reducidos pero influyentes de personas que escriben y se leen entre sí. «Su audiencia», afirma Kiely, «tiende a ser una élite numerosa de adictos a la política con recursos y tiempo ilimitado para conectarse al ordenador y navegar por Internet. O sea: consultores políticos y periodistas». Se trata, pues, de una comunidad bastante endogámica, buena parte de los lectores de blogs son bloggers a su vez, pero muy influyente. En palabras de Jeff Jarvis, los Weblogs políticos «influyen sobre los influyentes»(16). Se trata, además, de una comunidad convencida de su capacidad de influir. Los bloggers políticos «creen que están montados en una ola que revolucionará las campañas y la comunicación en los EEUU y en todo el mundo»(17). El compromiso adquirido es enorme. No sólo suministran datos no siempre localizables en los medios tradicionales y opinan ampliamente (y según ellos también libremente) sino que, en los Estados Unidos, muchos de estos blogs políticos promocionan directamente a los candidatos y a los partidos, recogen fondos para ellos, organizan a los activistas e intentan influir en la opinión de sus lectores. Para Matthew Stoller, controlar a estos nuevos traficantes de influencias va a ser vital para la clase política. «Los nuevos canales de comunicación», afirma, «han significado históricamente el camino que a largo plazo conduce a la victoria política»(18). Ken Mehlman, director de la campaña electoral para la reelección de George Bush y Dick Cheney afirmaba contundente que «el partido que domina el medio de comunicación predominante a cada momento es el partido que tiende a aplicar su agenda. Desde Francis Delano Roosevelt y la radio, hasta John Fitzgerald Kennedy y la televisión, pasando por Reagan y el correo directo o Gingrich y la radio hablada, el escenario político está fuertemente correlacionado con el grupo ideológico capaz de explotar mejor el potencial de los nuevos canales de comunicación»(19). La influencia de los Weblogs políticos no ha pasado desapercibida a nadie. De este modo es posible ver como la fórmula se incorpora a páginas web corporativas, de partido o periodísticas que inicialmente no encajan demasiado con la esencia blogger, aquella definida por los optimistas epítetos con que empezábamos este artículo: Weblogs como revolución editorial, como reformulación del periodismo político, como nuevo impulso democrático, como máximo exponente de libertad editorial. Así, los principales periódicos han empezado a incorporar blogs en sus páginas de Internet (en España lo hizo muy tempranamente Elmundo.es), importantes multinacionales usan este formato para comunicarse con sus clientes desde muy temprano (Microsoft por ejemplo) y los candidatos políticos, especialmente en los Estados Unidos, han explotado a fondo esta opción (lo hizo por ejemplo Howard Dean durante las primarias en las que salió elegido John Kerry). Pero la fórmula blogger pierde su sentido original, de voz alternativa, cuando se integra a representantes tan cualificados del establishment neoliberal como los anteriormente citados. La causa de ello es que «Internet funciona de modo distinto. Como medio, su efectividad es mayor cuando el emisor no tiene el control absoluto»(20). Si esta voz alternativa es o no es periodismo se ha analizado en otro trabajo(21), pero de lo que no cabe duda es de que es «alternativa», si entendemos «alternativo» como opción distinta que «que se contrapone a los modelos oficiales comúnmente aceptados» (Real Academia Española de la lengua). En este sentido, lo que está ocurriendo en la blogosfera política es la recreación de la analogía física más próxima jamás experimentada al concepto teórico de «esfera pública». Otra cosa bien distinta es que los autores de blogs constituyan una comunidad perfecta o que puedan o vayan a sustituir a la comunidad principal creadora de opinión hasta hoy: la prensa y radio tradicionales. De igual modo, otra cosa que no se afirma aquí es que la suya sea una esfera de libertad mayor por no deberse a editor, redactor en jefe, plazos y calendario alguno. En el trabajo de la autora ya citado en estas páginas, «La verdad en Internet: la contribución de los Warblogs», se analizó el grado de libertad de los autores de Weblogs centrados en la guerra contra Iraq (también denominados Warblogs) y se llegó a conclusiones bastante modestas frente a la euforia inicial con que la comunidad online los abrazaba:
En el caso de los Weblogs políticos, el grado de independencia y libertad puede llegar a ser incluso menor. En los Estados Unidos los partidos políticos llegan a financiar con publicidad algunos de los blogs más activos sin que ello parezca dañar para nada su credibilidad frente a sus crecientes audiencias. Y es que no estamos hablando aquí sólo de información sino de libertad de opinión. La misma de la que hacen gala muchos columnistas y articulistas tradicionales de los periódicos de gran tirada. En este sentido, la blogosfera política constituye una nueva forma de columnismo o cronismo político influyente con cuyos matices abiertos y democráticos (cualquiera puede convertirse en editor de un blog) se simpatiza más cuanto más a la izquierda del espectro político se está: «Not only must new progressive media oulets like The Gadflyer, the Center for American Progress, and Air America rally in defense of blogs (…), but so do the Standard-bearing “old media” satellites of magazines columnists and other voices from the Left. It is time for liberals in the media to wake up to the strategic landscape, and understand that opening up media channels to new voices is a better way of promoting progressive ideas than continuing to serve as false puppets of balance”(23). Uso y abuso de la blogosfera Una sistematización del interés susceptible que motivaría a la mayoría de los Weblogs políticos podría ser la siguiente:
Tras los atentados a las torres gemelas en Nueva York, el 11 de septiembre de 2001, se hizo público que el gobierno de los Estados Unidos iba a emprender una campaña para mejorar la imagen del país en todo el mundo. La campaña, tal y como se filtró, iba a utilizar cualquier instrumento a su alcance, incluyendo la desinformación o la difusión de información no veraz cuando ello fuera necesario. Muy poco se ha sabido después de esta intención pero es evidente que si se desea ejercer alguna influencia informativa en los entornos políticos de Internet es muy fácil crear o financiar un blog que responda a esos intereses(24). Durante la guerra contra Iraq surgió un blog titulado Salam Pax, «paz» en árabe y en latín, (en http://www.dear_raed.blogspot.com) de autoría imprecisa que atrajo por igual elogios y críticas. Su autor, aparentemente un iraquí que escribía desde una Bagdad sitiada, en plena invasión, hacía llegar al mundo una crónica regular la autenticidad de la cual era imposible de verificar pero cuya profusión de detalles realistas era, para muchos, prueba suficiente de su veracidad. Para otros, no obstante, el blog sólo podía formar parte de una campaña de desinformación de la CIA o el Mossad(25). Tampoco esto último podía ser verificado pero qué duda cabe que los principales organismos de inteligencia nacionales no dudarían en desaprovechar una herramienta como los Weblog para hacer correr un rumor o intoxicar cuando les conviniera. Precisamente, por el especial carácter comunitario de la blogsfera, la información se disemina rápido y fácil (algo que no ocurre con toda la información en Internet, como algunos creen, sino sólo con aquellas informaciones que surgen en comunidades o que tienen capacidad para alcanzar esferas comunitarias a partir de las cuales pueden acceder a otras comunidades y así pasar a formar parte de la conformación de lo que podríamos denominar «opinión pública online».). Las amenazas existen y algunos las han detectado ya en forma directa (a través de la creación o sostenimiento económico de determinados blogs) o indirecta (financiando a determinados blogs a través de la publicidad por ejemplo). Pero ¿debemos considerar que tales posibilidades conculcan las virtudes de toda la blogosfera política? Dinámica perversa frente a comunicación alternativa El presidente estadounidense Abraham Lincoln dijo aquello de que «es posible engañar a todo el mundo algún tiempo y es posible engañar a algunas personas todo el tiempo; pero no es posible engañar a todo el mundo todo el tiempo». Con Internet esta aseveración se revela en todo su esplendor. Las posibilidades de intoxicación a través de los Weblogs son reales. Pero cabría preguntarse si son más reales de las ya existentes hasta hoy a través de los medios de comunicación tradicionales. Debido a que no conculcamos el valor de estos últimos por el uso perverso que se pueda hacer de ellos, no parece lógico desechar a los nuevos canales o fórmulas emergentes que las nuevas tecnologías ofrecen simplemente por la facilidad con que los intereses espurios se pueden apoderar de ellas. Esa misma facilidad permite que intereses lícitos y dignos también las empleen y, tras lo observado al menos en los casos estudiados (política norteamericana y guerra contra Iraq(26)), es evidente que la existencia de los Weblogs puede tener efectos muy positivos. Los Weblogs, tomados en su conjunto, como nueva esfera informativa y comunicacional, pueden constituir un modelo alternativo que aumente la participación ciudadana en la reflexión colectiva. Sus usos ilegítimos, o simplemente sus buenas dosis de narcisismo, quizás puedan confundir a algunos durante algún tiempo, pero no a todos ni por mucho tiempo. Esta nueva forma narrativa específica de Internet viene a unirse a la ecología de los medios como expresión, en sí misma, del fenómeno global, complejo y fragmentado que es la comunicación hoy. En las universidades estadounidenses, los cursos sobre Weblogs ya empiezan a estar a la orden del día en las principales facultades de periodismo.
Notas (1) SULLIVAN, Andrew (2002): «The Blogging Revolution». Wired, 10 Mayo, en: http://www.wired.com/wired/archive/10.05/mustread.html?pg=2. (2) José Cervera citado en ALONSO SECO, José (2004): «¿Son los weblogs el adiós a una era?», El Basticafo, Instituto Universitario de Posgrado, 1 febrero. En: http://elbatiscafo.iup.es/. (3) KIELY, Kathy (2003): «Freewheeling “bloggers” are rewriting rules of journalism», USA TODAY, 30 diciembre. (4) STOLLER, Matthew (2004): «Release the Blogs!», The Gadflyer.com, 16 abril. (5) Lo hizo precisamente a través de su weblog, http://www.robotwisdom.com, uno de los más pioneros. (6) Http://www.jjg.net/infosift/ (7) BLOOD, Rebecca (2000): «Weblogs: a history and perspective». 7 de septiembre, en: http://www.rebeccablood.net/essays/weblog_history.html (8) Según Francis Pisani, el primer blog reconocido como tal se remonta al 7 de octubre de 1994 y se atribuye al programador informático Dave Winer (Pisani, 2003). En mayo de 2001 había unos 500.000 weblogs en Internet, un año más tarde un millón y unos 3 millones en 2002 según puede inferirse de los datos de un estudio de Pew Internet Project (RAINIE, 2003). (9) A Blogger (http://www.blogger.com), el producto de Pyra Labs, se le sumarán, por ejemplo, Movable Type (http://movabletype.org/), Greymatter (http://noahgrey.com/greysoft) y Blosxom (http://www.blosxom.com). (10) ALMIRON, Núria (2004). «La verdad en Internet: la contribución de los Weblogs (el caso de los Warblogs en la guerra contra Iraq)», comunicación presentada al VIII Congreso de la Sociedad Española de Periodística celebrado en Barcelona los días 21 a 23 de abril de 2004 bajo el título El periodismo, motor de cultura y de paz. (11) Ibíd. (12) PISANI, Francis (2003): «La locura de los “weblogs” invade Internet. ¿Nuevas herramientas de información o de persuasión?», Le Monde Diplomâtique, Agosto, p.8-9. (13) WRIGHT, Chris (2003): «Parking Lott The role of Web logs in the fall of Sen. Trent Lott». Programa de comunicación, cultura y tecnología, Universidad de Georgetown, Volumen 3, otoño. (14) «Freewheeling “bloggers” are rewriting rules of journalism». (15) El espacio virtual formado por toda la comunidad de Weblogs. (16) Citado en Kiely: «Freewheeling “bloggers” are rewriting rules of journalism» (17) Ibíd. (18) «Release the Blogs!». (19) Citado en Stoller: «Release the Blogs!». (20) «Release the Blogs!». (21) Ver: «La verdad en Internet: la contribución de los Weblogs (el caso de los Warblogs en la guerra contra Iraq)». (22) Un informe del Pew Internet Project (RAINIE, 2003) evaluó en un 4% los internautas estadounidenses que durante los seis primeros días de conflicto utilizaban los Weblogs como fuente de información prioritaria en Internet. El informe señala que los blogs suscitan un interés creciente en un número reducido de internautas, pero no son aún una fuente de información y comentarios para la mayoría de los usuarios. Francis Pisani añade a ello: «El peso de los blogs está en parte ligado a su influcencia sobre los periodistas» (Pisani, 2003). (23) «Release the Blogs!». (24) Es preciso señalar, en este sentido, un detalle importante en el surgimiento de los weblogs dedicados a la guerra: los primeros warblogs nacen, tal y como afirma Francis Pisani (Pisani, 2003), a partir de los atentados del 11 de setiembre de 2001, «por iniciativa de comentaristas conservadores que querían un enfoque aún más patriótico que el de los grandes medios de comunicación, considerados demasiado “liberales”, es decir, demasiado a la izquierda». Con el tiempo se ampliaría su sentido hasta llegar a designar cualquier blog relacionado con este tema pero, inicialmente, estas fórmulas narrativas llevarían el sello de la extrema derecha norteamericana. (25) En 2004, su autor habría sido contratado como cronista por The Guardian, según Francis Pisani (Pisani, 2003), después de llegarse incluso a publicar un libro con sus crónicas online: Salam Pax. El internauta de Bagdad (Barcelona: Mondadori, Arena Abierta, 2003). (26) «La verdad en Internet: la contribución
de los Weblogs (el caso de los Warblogs en la guerra contra Iraq)». Bibliografía ALMIRON, Núria (2004). «La verdad en Internet: la contribución de los Weblogs (el caso de los Warblogs en la guerra contra Iraq)», comunicación presentada al VIII Congreso de la Sociedad Española de Periodística celebrado en Barcelona los días 21 a 23 de abril de 2004 bajo el título El periodismo, motor de cultura y de paz. ALONSO SECO, José (2004): «¿Son los weblogs el adiós a una era?», El Basticafo, Instituto Universitario de Posgrado, 1 febrero. En: http://elbatiscafo.iup.es/. BLOOD, Rebecca (2000): «Weblogs: a history and perspective». 7 de septiembre, en: http://www.rebeccablood.net/essays/weblog_history.html KIELY, Kathy (2003): «Freewheeling “bloggers” are rewriting rules of journalism», USA TODAY, 30 diciembre. PISANI, Francis (2003): «La locura de los “weblogs” invade Internet. ¿Nuevas herramientas de información o de persuasión?», Le Monde Diplomâtique, Agosto, p.8-9. RAINIE, Lee et. al (2003): «The Internet and The Iraq War. How online americans have used the Internet to learn war News, understand events, and promote their views», Pew Internet & American Life Project. En: http://www.pewinternet.org. STOLLER, Matthew (2004): «Release the Blogs!», The Gadflyer.com, 16 abril. SULLIVAN, Andrew (2002): «The Blogging Revolution». Wired, 10 Mayo, en: http://www.wired.com/wired/archive/10.05/mustread.html?pg=2. WRIGHT, Chris (2003): «Parking Lott The role of Web logs in the fall of Sen. Trent Lott». Programa de comunicación, cultura y tecnología, Universidad de Georgetown, Volumen 3, otoño.
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Núria Almiron, publicado en Anthropos, nº 209, 2005
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