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10 efemérides de la Red

Núria Almiron

¿Es posible condensar la historia de Internet en diez grandes momentos? Lo intentamos en este artículo con algunas de las principales efemérides relacionadas con la Red desde su nacimiento hasta hoy.

 

Elegir los diez acontecimientos más importantes de la historia de la red no es fácil. Hay muchas listas posibles. Aquí hemos elegido diez momentos que nos parecen importantes porque gestan con su aparición grandes cambios en un u otro ámbito. Hemos sido pues pluridisciplinares pero vamos a ser también didácticos. No te contamos sólo el qué sino también el porqué y el cómo de los cambios.

1. En la tecnología: el DNS y la WWW

Cualquier lista de momentos clave en Internet tiene que partir del nacimiento de la World Wide Web, que como es bien sabido no fue inventada por un norteamericano en los Estados Unidos —la cuna de Internet— sino por un inglés en Suiza. Los mitos sobre el motivo del invento realizado por Tim Berners-Lee en el CERN (el Centro europeo para la investigación nuclear) abundan, pero la cosa fue más simple de lo que muchos creen: Berners-Lee simplemente perseguía crear un programa amigable para la consulta y distribución de información interna en el centro. Esto sucedía en 1991 y sería el detonante que convertiría Internet en lo que es hoy. Pero, antes de Berners-Lee, alguien había realizado otro cambio menos conocido pero igual de determinante para la usabilidad de la Red: el DNS (Domain Name System) o sistema de nombres de dominio. Hasta 1983, las direcciones de Internet eran exclusivamente numéricas, lo cual dificultaba enormemente recordarlas. En esa fecha, un investigador californiano, Paul Mockapetri, se inventó un sistema para poder dotarlas de nombres inteligibles. Actualmente, las direcciones numéricas siguen existiendo pero el sistema inventado por Mockapetri permite que hablemos de www.mundo-r.com y no de 192.0.34.166.

2. En España: Servicom

Mockapetri creaba el DNS en 1983, Berners-Lee la Web en 1991 y en 1994 un emprendedor catalán, Eudald Doménech, inauguraba el primer ISP (proveedor de servicios de Internet) en España. Para ser justos no era el primero en toda regla, pero si el primero comercial y español. Hasta ese momento, los usuarios que querían conectarse a Internet sólo podían hacerlo a través de una institución pública (centro de investigación o universidad) o de Compuserve (un proveedor de servicios electrónicos estadounidense). La primera opción estaba limitada a la comunidad científica y académica y la segunda era cara y complicada. Servicom inauguró la conexión comercial a Internet en España (y, por cierto, también la burbuja tecnológica).

3. En el comercio electrónico: Amazon

Cuando en 1994 Jeff Bezos lanzó Amazon.com a muchos les pareció una locura. Pero esta tienda de libros en Internet, reconvertida en bazar de todo tipo de productos de primera y segunda mano, es, al margen de su éxito comercial, un proyecto que ha cambiado la vida a mucha gente. Hoy es posible comprar desde Lugo, Girona o Sevilla cualquier libro en inglés (y muchos en español) y tenerlo en casa a los pocos días y, lo más importante, encontrar ediciones ya agotadas cual mercadillo mundial virtual. Localizar en unos pocos segundos, por ejemplo, una copia de segunda mano del libro de F.A. Hayek de 1951 con las epístolas que se enviaron John Stuart Mill y la que sería su mujer, Harriet Taylor, en una pequeña librería de un perdido pueblo universitario inglés, es una experiencia imposible de imaginar sin Amazon.

4. En las búsquedas: Google

De Google y sus muchas opciones (Goople Print, Google Scholar, etc.) ya hemos hablado en estas páginas. No podíamos dejar de mencionarlo. Desde 1996 Google es el buscador de los buscadores para el que sólo puedo darte una recomendación: dedica diez minutos de tu tiempo a consultar Todo sobre Google. Descubrirás lo que estás desaprovechando. Por ejemplo la opción Caché (En memoria) que aparece adjunta a casi todos los resultados de las búsquedas. Y recuerda que también hay una versión de Google en gallego.

5. En el periodismo: Matt Drudge

Internet también ha marcado un antes y un después en el periodismo. Para bien o para mal, o para ambos. Todos los medios de comunicación, especialmente los periódicos, empezaron a tener presencia en Internet muy pronto pero el punto de inflexión que marcaría el fin de una era lo podríamos poner en 1998, cuando Matt Drudge hizo público el escándalo Lewinsky a través de su página web. Newsweek tenía la información pero había decidido no hacerla pública. La falta de escrúpulos de Drudge y las posibilidades de la Red evidenciaron el fin del papel de creadores de la agenda pública de los medios. Como decíamos, para bien y para mal.

6. En el ámbito legal: Napster

La batalla legal que terminó en 2001 con el cierre de Napster, una página web que ayudaba a intercambiar archivos entre los usuarios, tras a penas dos años de clamoroso éxito (alcanzó a tener 30 millones de usuarios simultáneos), terminó con la virginidad intelectual de Internet. Napster puso de moda el MP3 (aunque podías intercambiar cualquier tipo de archivo) y evidenció que no todos tenían los mismos proyectos para Internet. En 2003, el nacimiento de iTunes, un Napster con archivos de pago, y su enorme éxito acumulado hasta hoy, evidenció lo inimaginable para otros: que podía ganarse dinero con el MP3. Todo lo cual ha cambiado drásticamente nuestros hábitos de consumo musicales.

7. En el ámbito financiero: la Burbuja

En 2000 lo que algunos negaban fuera una burbuja especulativa inflándose entorno a los valores tecnológicos explotó. En España sólo Terra cotizaba en esos momentos pero en los Estados Unidos muchas empresas se derrumbaron. La acción de Yahoo pasó de 178 dólares a valer 17 y la de Terra Networks de 112 a 9. Miles de accionistas se arruinaron también. El crack tuvo consecuencias importantes, especialmente en la psique colectiva, que veía a Internet como una mina de oro. Desde entonces las cosas se ven muy distintas.

8. En el ámbito científico: la SARS

En 2003 Internet puso en evidencia todo su potencial. Y lo hizo en el nivel más simple: de interconexión. Cuando el virus del SARS (una forma de neumonía) apareció en Asia, la Organización Mundial de la Salud utilizó la Red para conectar a científicos de 14 países diferentes que, trabajando en tiempo real, compartieron la información y los resultados de las investigaciones sin la menor demora. Ello permitió identificarlo muy rápidamente y tomar las medidas pertinentes con eficacia. Desgraciadamente, la ciencia sigue sin trabajar siempre tan conectada.

9. En el ocio: Live 8

En julio de 2005 tuvo lugar un ciclo de conciertos en las naciones del G8 y en Sudáfrica programados especialmente para tener lugar antes de la cumbre del G8 que iba a celebrarse en Escocia ese verano. En ellos participaron un millar de músicos y fueron retransmitidos por 182 canales de televisión, todo bajo la coordinación de Bob Geldorf. Gracias a America Online, todos estos conciertos fueron retransmitidos también en directo a través de Internet. Más de 5 millones de personas los siguieron online demostrando que los hábitos en el ocio están cambiando radicalmente.

10. En la sociedad: Wikipedia

Por último, debemos acabar este artículo rindiendo tributo a un fenómeno tan denostado como ignorado por algunos. Soy profundamente escéptica al respecto de los cambios sociales que Internet pueda aportarnos, en la medida que no creo en el determinismo tecnológico ni veo auspicios de mejora ética y moral tras muchas decisiones políticas. Pero la llegada de la red ha permitido multiplicar los trabajos colaborativos, aquellos que son llevados a cabo conjuntamente entre muchos. Las redes ciudadanas o cívicas han florecido gracias a las posibilidades de la Red y hay ejemplos abundantes de los resultados de lo que significa trabajar cooperativamente. Linux y toda la cultura en torno a iniciativas como Creative Commons, son algunos. Es el caso también de Wikipedia, una enciclopedia online creada por los propios usuarios. En Wikipedia no debe buscarse la excelencia ni el prurito científico. Tampoco se puede encontrar en ella profundidad ni autoridad: los temas no se desarrollan excesivamente y sus autores son usuarios anónimos. Pero los controles de calidad de la misma y su exhaustividad, especialmente en temas relacionados con la propia Internet, la convierten en un instrumento de gran utilidad. En Wikipedia sabes que encontrarás lo justo que necesitas saber para iniciarte en un tema y, lo mejor de todo, que lo encontrarás vinculado a otros temas. Podríamos considerar que Wikipedia concentra, en cierta medida, todos los atributos de Internet: no pretende sustituir las fuentes de cultura esenciales, pero ofrece unas posibilidades enormes para ampliar conocimientos. Como la Red misma.

Direcciones de interés:

CERN: www.cern.ch
Live 8: www.live8list.com/
Matt Drudge: www.drudgereport.com/
Wikipedia: www.wikipedia.org
iTunes: www.itunes.com
Creative Commons: www.creativecommons.org

 

© Núria Almiron, publicado en revista R, 2006

 


© Núria Almiron 2000