En 1999 apenas había dos docenas, en 2006
hay 30 millones. Son los weblogs, blogs o bitácoras, ahora también
fotoblogs, vlogs o moblogs, de crecimiento exponencial en Internet
Log significa libro de registro o de notas en inglés.
En 1997, un estadounidense, Jorn Barger, fue el primero en bautizar
lo que hacía en su página web como Weblog. Barger, cuya
peculiar vida e historia pueden leerse en Wikipedia, creó Robot
Wisdom, una especie de registro de lo mejor o más relevante que
su autor encontraba en Internet. Robot Wisdom sigue activo en Internet
en su formato primigenio y es bastante curioso porque se parece bien
poco a los weblogs actuales. El primer blog era y sigue siendo lo que
su nombre indica, un mero registro o lista de páginas web que
su autor va encontrando mientras navega.
Tras el bautizo, en 1999 un periodista digital norteamericano
contó 23 páginas que realizaban la misma actividad que
la de Barger. Pero a partir de 2000 las nuevas páginas incorporadas
ascendieron anualmente a millones y del mero registro de la Web se pasó
al registro amplio y comentado de todo. Un alud de personas empezaron
a publicar sus comentarios de forma cronológica con mayor o menor
regularidad.
En realidad, los weblogs, hoy reducidos a blogs, no
dejan de ser una variedad de las páginas personales de siempre
pero con un substancial añadido: el usuario puede concentrarse
en el contenido y olvidarse de cuestiones técnicas y costes para
su bolsillo. En efecto, lo que dispara el volumen de blogs a partir
de 2000 es la aparición de los servicios gratuitos de blogging,
herramientas disponibles gratuitamente en Internet que alojan la página
y la publican fácilmente sin coste alguno. Con excepción
del tiempo que cada cual quiera dedicarle.
Actualmente decenas de miles de personas en todo el
mundo (dicen quienes se atreven a dar cifras que 33 millones) ofrecen
sus pensamientos, conocimientos, opiniones, filtraciones, trucos o,
simplemente, nos cuentan sus vidas en estas páginas. Se precisa
aquí, pues, una advertencia: no es oro todo lo que reluce (hay
vidas muy anodinas y personas tan aburridas como para dedicar un blog
a su canario, por no hablar de la ira y envidia que corroe a algunos
o los intereses económicos que se esconden tras algunos nada
personales blogs), pero entre tanto entre lo que elegir es fácil
encontrar más de una perla (filtraciones, denuncias, testimonios
de primera mano, filósofos, afinidades, expertos que asesoran
muy fehacientemente o simplemente individuos con las neuronas muy bien
puestas y opiniones lucidísimas). Hay que encontrar las agujas
en el pajar —pero como el pajar es enorme, agujas no faltan.
La blogosfera hispana y gallega
En España el fenómeno blog despertó
algo más tarde que en Estados Unidos, entre otras cosas porque
las herramientas gratuitas tardaron algo en aparecer en castellano.
Actualmente algunos afirman que hay un millón de blogs en España
pero lo cierto es que nadie puede cuantificarlos con exactitud (y esta
cifra parece bastante desproporcionada). Además, muchas páginas
que se dan de alta en los servicios gratuitos no se actualizan en meses
o están abandonadas, lo cual frente a la apertura incesante de
nuevas páginas genera un escenario de cálculo imposible.
Según el estudio de un grupo de investigadores
de la Universidad de Santiago de Compostela, Novos Medios, a finales
del 2005 había 1.100 blogs sólo en gallego de los cuales
600 se crearon sólo en 2005. Este número es el que les
permite hablar de blogmillo, o blogosfera gallega. Según este
estudio, la mitad de los blogs en gallego que existen en la actualidad
se dedican a temas culturales, literarios, de activismo social o a la
política y, un dato bien curioso, el porcentaje de bloggers mujeres
es mayor en la blogosfera galega (40%) que en la hispana (28%), lo que
sitúa al perfil del blogger galego más cerca del estadounidense
que del español. 1.100 blogs pueden parecer pocos dentro de la
blogosfera hispana, pero la cifra parece bastante más racional
que el citado millón nacional.
Para echar una buena mirada al panorama de blogs en
galego un buen recurso es Blogaliza, una especie de catálogo
de la blogosfera galega o, como indica su propio slogan, “o blogomillo
feito web”.
Que el lenguaje no te asuste
Blogear es muy sencillo. Basta tener algo que decir
y tiempo. Pero la actividad se ha saturado de una terminología
nueva que para los recién llegados puede ser algo confusa. Desentrañar
su significado no tiene mayor truco que conocer su utilidad. Los posts
son las entradas de contenido, que pueden ser diarias, semanales o lo
que se quiera. Los fotoblogs o vlogs son, como su nombre indica, blogs
de fotografías o vídeos. No cuentan las cosas con palabras
sino esencialmente con imágenes. Los audioblogs son blogs de
archivos de audio y los moblogs son blogs actualizables desde cualquier
dispositivo móvil (un teléfono móvil, un PDA como
el Palm, etc.). RSS o Atom son servicios de sindicación automática
de contenidos, esto es, mecanismos para que tus contenidos sean publicados
en otros blogs y los de ellos en los tuyos de forma automática.
El blogroll es la lista de enlaces a otros blogs que normalmente acompaña
por la derecha o la izquierda a todo blog. ¡Y mucho ojo con los
troles, los leechers, los fakes y los clones! Los primeros son los individuos
groseros que andan por todos lados, también en Internet. Los
leechers son los usuarios egoístas, que intentan aprovecharse
de los recursos de los demás sin aportar nada ni colaborar. Y
los fakes y los clones son usuarios que se hacen pasar por otros, los
primeros, y por varias personas distintas a la vez, los segundos. Todos
ellos puedes encontrártelos en los comentarios de respuesta a
tus textos. En fin, que esto puede parecer un ciberjeroglífico
amenazante pero no es más que comunicación ciudadana pura
y dura en versión siglo XXI. Esto es, personas de todos lados
y todo tipo de intereses y conocimientos hablando entre sí. Si
quieres entrar en esta gran charla virtual sigue los pasos que te contamos
en el despiece a parte.
Enblogs, 2006
El pasado 19 de abril tuvo lugar en Santiago de Compostela,
organizado por la Sección de Comunicación do Consello
da Cultura Galega Englogs’06, el primer Encontro de blogs de Galicia
y Portugal, una jornada dedicada al fenómeno de los blogs en
esta tierra. El programa fue amplio. Se hablaron de los aspectos tecnológicos
que tanto han facilitado el despegue del fenómeno; se abordaron
las cuestiones legales que preocupan a algunos en la distribución
de contenidos; se trató el fenómeno en su aspecto sociológico,
como nuevo ecosistema social y como nuevo periodismo para algunos; y,
por supuesto, se contextualizó el fenómeno en Galicia,
a través de diversas historias y casos galegos y, muy en especial,
de la presentación del estudio del instituto de Novos Medios
de la Universidad de Santiago, “A demografía blog en Galicia
e Portugal”, algunos de cuyos datos hemos suministrado a lo largo
del artículo pero que puede consultarse entero a través
de Internet, así como el resto de ponencias de la jornada. Todo
en: http://consellodacultura.org/enblogs.<despiece>
Cómo crear tu bitácora
Para crear una bitácora o blog no se precisa
nada más que ganas de escribir. El resto, la parte técnica
(software de gestión de la página y servidor donde alojarla)
está solucionado, y gratis, gracias a los servicios para bloggers
existentes en Internet, los verdaderos revolucionadores del fenómeno.
Los hay diversos, el más utilizado en todo el mundo es Blogger
(que tiene versión en castellano); nacidos en España están
Blogalia, Blogia o los blogs de Ya.com. Todos ellos guían por
los pasos de creación de la bitácora de forma fácil
y rápida, aunque algunos son más sencillos de usar que
otros. Por ejemplo, en Blogia los pasos son simplemente:
1. Ir a http://www.blogia.com
2. Ponerle un nombre y contraseña a tu bitácora
3. ¡Empezar a escribir siguiendo las brevísimas
instrucciones que nos aparecen en pantalla!
En el caso de Blogger, el decano y el más usado,
los pasos son:
1. Ir a http://www.blogger.com
2. Hacer clic sobre Create an Account y una vez allí
escribir nuestros datos y elegir el nombre de la bitácora
3. Elegir la plantilla
4. ¡Empezar a escribir! (y definir en las preferencias
que queremos usar el castellano)
Una vez realizados estos primeros pasos podemos bucear por las opciones
que nos permita cada servicio para cambiar de plantilla, si lo deseamos,
determinar las preferencias de nuestra página en lo relativo
a número de entradas mostradas y cómo las vamos guardando
(por semanas, meses, años) y otras opciones como la sindicación
de contenidos, por la cual podemos colocar en nuestra página,
y que ellos hagan lo mismo en la suya, los titulares del último
artículo colgado en los blogs de nuestros amigos.
Un consejo útil: no confundas el nombre de tu
bitácora con su dominio. El dominio es la dirección en
Internet del blog, y cuanto más sencillo mejor; el nombre de
la bitácora puede ser un título tan descriptivo como quieras.
Así, por ejemplo, puedes titular a tu bitácora “Las
desventuras de mi gato” y al dominio llamarlo simplemente “migato”
(que en Blogia quedaría así: www.migato.blogia.com y en
Blogger www.migato.blogspot.com).
Enlaces
Barger en Wikipedia: http://en.wikipedia.org/wiki/Jorn_Barger
Robot Wisdom: http://www.robotwisdom.com/
Blogaliza: http://www.blogaliza.org
Blogger: http://www.blogger.org
Blogalia: http://www.blogalia.com
Blogia: http://www.blogia.com
Blogs de ya com: http://blogs.ya.com
Fotoblogs: http://www.flickr.com
– http://www.fotolog.net
– http://www.fotoblog.com
Enblogs’06: http://consellodacultura.org/enblogs
©
Núria Almiron, publicado en revista R, 2006